Cómo la IA puede ayudar a las ciudades españolas a lograr un turismo urbano 365, gestionar mejor la tasa turística y responder al nuevo viajero sostenible.

Turismo urbano: crecer sí, pero sin perder la ciudad
En 2024 más del 50% de las pernoctaciones turísticas en España se concentran ya en destinos urbanos y metropolitanos. Madrid, Barcelona, Valencia, Málaga, Sevilla, Bilbao o Las Palmas de Gran Canaria son escaparate del país… y también el lugar donde primero se nota cuando el turismo se descontrola.
La VII Jornada de Turismo Urbano Hosteltur–Las Palmas ha puesto el dedo en la llaga con un lema muy claro: “Turismo urbano: oportunidades de crecimiento sostenible”. No se trata de crecer a cualquier precio, sino de construir ciudades 365: destinos vivos todo el año, donde el visitante encaja sin expulsar al residente. Y aquí la inteligencia artificial (IA) deja de ser un concepto abstracto para convertirse en una herramienta muy concreta al servicio de ese modelo.
En esta entrega de la serie “IA para el Turismo Español: Experiencias Inteligentes” vamos a ir más allá de la crónica del evento. Veremos qué retos reales se están debatiendo (desestacionalización, tasa turística, nuevo viajero urbano) y, sobre todo, cómo la IA puede ayudar a las ciudades españolas a gestionar un crecimiento turístico responsable.
1. Ciudades 365: desestacionalizar con datos, no con ocurrencias
La idea de “Turismo 365” que se debate en la jornada es directa: una ciudad que depende solo de dos o tres picos de demanda al año es frágil. Sufre saturación en esos momentos y languidece el resto del calendario.
La realidad es que, si quieres desestacionalizar en serio, tienes que trabajar con datos, no solo con campañas creativas. Ahí la IA cambia el terreno de juego.
Cómo ayuda la IA a construir una ciudad sin temporada baja
Al menos cuatro aplicaciones marcan la diferencia:
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Modelos predictivos de demanda urbana
Con históricos de reservas, vuelos, eventos, clima y hasta calendario laboral, los modelos de IA pueden:- Anticipar ocupación por barrio y por tipo de alojamiento.
- Detectar “valles” de demanda con meses de antelación.
- Simular escenarios: ¿qué pasa si se suma un gran concierto a un puente corto?, ¿qué impacto tendrá un nuevo vuelo internacional?
Esto permite a destinos como Valencia, Gijón o Las Palmas programar eventos estratégicos en semanas flojas y no sobrecargar los momentos ya saturados.
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Segmentación avanzada del viajero urbano
No todos los turistas viajan por lo mismo ni en las mismas fechas. La IA, aplicada a los datos de búsquedas, reservas y consumo en destino, ayuda a:- Identificar microsegmentos (teletrabajadores, turistas culturales de larga estancia, seniors activos, escapadas gastronómicas, etc.).
- Asociarles ventanas temporales preferentes (por ejemplo, nómadas digitales que viajan más en febrero-marzo que en agosto).
- Diseñar productos específicos para esos huecos de calendario.
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Recomendadores inteligentes para repartir flujos
Un sistema de recomendación, integrado en la web de destino o en la app turística, puede:- Sugerir visitas y actividades en horarios y barrios menos saturados.
- Ajustar las propuestas en tiempo real según ocupación, datos de movilidad o incluso comentarios recientes.
- Ofrecer alternativas cuando un punto icónico está al límite de su capacidad social.
El objetivo es claro: que la IA empuje al viajero de forma natural hacia una ciudad más distribuida y más habitable.
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Pricing dinámico urbano con lógica de sostenibilidad
Muchos hoteles, apartamentos y actividades ya usan revenue management con algoritmos de IA. El siguiente paso es hacerlo alineado con la estrategia de destino:- Penalizar precios excesivos en fechas hiper-saturadas mediante acuerdos público-privados.
- Potenciar ofertas y paquetes en “temporadas valle” detectadas algorítmicamente.
De esta forma, la desestacionalización no es solo marketing: es un sistema coordinado de datos, precios y producto.
2. De la tasa turística a la “tasa inteligente” basada en IA
El segundo gran bloque de la jornada se centra en la tasa turística. Barcelona, por ejemplo, ha demostrado que puede ser una herramienta potente… pero la mayoría de destinos siguen atrapados en la misma discusión: ¿recaudatoria o disuasoria?, ¿justa o injusta para el turista?
Hay una tercera vía mucho más interesante: convertir la tasa turística en una tasa inteligente, guiada por datos e IA, con tres objetivos muy claros:
- Reducir impactos en momentos y zonas críticas.
- Financiar proyectos de sostenibilidad visibles para el residente.
- Ser transparente y comprensible para el visitante.
Qué puede hacer la IA con una tasa turística urbana
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Definir tramos dinámicos por temporada y zona
No tiene sentido que la tasa sea igual un miércoles de enero que un sábado de Semana Santa. Con algoritmos de predicción de afluencia y saturación:- Se pueden establecer niveles de tasa según presión turística real.
- Ajustar la tasa barrio a barrio en ciudades con zonas especialmente sensibles.
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Simular impacto social antes de subir o bajar la tasa
Antes de cualquier cambio, los responsables de destino pueden usar modelos de IA para:- Estimar efecto en número de visitantes, gasto medio y pernoctaciones.
- Proyectar cómo se redistribuirá la demanda hacia otros destinos o épocas del año.
- Evaluar si la subida ayudará a financiar proyectos concretos (renovación de espacios públicos, transporte, vivienda) sin ahogar la competitividad.
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Trazabilidad: que el residente vea en qué se gasta
La aceptación social de la tasa sube muchísimo cuando hay transparencia. Con IA aplicada a datos presupuestarios:- Se pueden crear paneles públicos que muestren qué parte de la tasa se ha invertido en qué barrio y en qué proyectos.
- Cruzar esa inversión con indicadores de calidad de vida (ruido, limpieza, sentimiento vecinal en redes, etc.).
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Comunicación personalizada al viajero
Un chatbot turístico multilingüe, conectado a estos datos, puede explicar:- Por qué existe la tasa.
- En qué proyectos del destino está contribuyendo ese dinero.
- Qué comportamientos responsables se esperan (movilidad, residuos, convivencia).
El mensaje cambia de “un impuesto más” a “tu contribución a que la ciudad siga siendo atractiva, también para ti”.
3. El nuevo viajero urbano: hiperconectado, exigente y (cada vez más) sostenible
El último panel de la jornada se centra en las tendencias del nuevo viajero urbano. Y aquí hay un punto clave: ya no compra solo una habitación o un vuelo; compra una experiencia alineada con sus valores.
Qué espera hoy un viajero urbano en España
A partir de lo que vemos en destinos y empresas españolas, el patrón es bastante claro:
- Quiere reserva rápida y sin fricciones, preferiblemente desde el móvil.
- Exige información en su idioma, aunque viaje a ciudades medianas.
- Valora que el destino le proponga rutinas personalizadas: dónde ir, cuándo, qué no perderse según sus intereses.
- Se fija cada vez más en huella ambiental, accesibilidad e inclusión.
La IA es el hilo que permite coser todos estos elementos en una experiencia coherente.
Casos de uso de IA orientados al nuevo viajero urbano
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Chatbots turísticos multilingües 24/7
Integrados en la web de destino, en WhatsApp o en apps municipales, resuelven:- Dudas sobre transporte público en tiempo real.
- Recomendaciones culinarias locales basadas en preferencias (veggie, sin gluten, etc.).
- Información sobre accesibilidad de recursos turísticos.
Bien entrenados con datos locales, estos asistentes reducen carga a oficinas físicas y mejoran mucho la percepción de servicio del destino.
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Itinerarios personalizados con IA generativa
Sistemas que combinan información de agenda cultural, meteorología, horarios y afluencia prevista pueden crear rutas como:- “Plan cultural para 48 horas en Las Palmas de Gran Canaria evitando las horas más masificadas”.
- “Ruta familiar accesible con carrito por el centro histórico de Málaga”.
Todo ello adaptado al perfil del viajero, su tiempo disponible y su estilo (más museos, más gastronomía, más compras, etc.).
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Experiencias accesibles e inclusivas
La IA aplicada al reconocimiento de imagen y voz permite:- Audioguías con descripción enriquecida para personas con discapacidad visual.
- Subtítulos automáticos en varios idiomas para vídeos y experiencias inmersivas.
- Detección de posibles barreras (escalones, pendientes) a partir de imágenes 3D del espacio urbano.
Esto no solo es un gesto social; abre un nicho de mercado que muchos destinos están infravalorando.
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Feedback inteligente en tiempo real
Analizar reseñas, redes sociales y encuestas con IA de lenguaje natural permite a destinos y empresas:- Detectar patrones de queja antes de que se conviertan en crisis reputacionales.
- Identificar qué barrios, servicios o experiencias generan más satisfacción.
- Ajustar rápidamente mensajes, horarios o servicios.
La gestión de reputación ya no va de leer comentarios uno a uno; va de interpretar y actuar sobre miles de señales a la vez.
4. IA para destinos urbanos españoles: por dónde empezar (sin liarla)
Muchas ciudades españolas están convencidas de que la IA es clave, pero no saben por dónde empezar sin embarcarse en proyectos gigantescos que nunca aterrizan.
La experiencia de destinos como Barcelona, Málaga, Valencia o Las Palmas de Gran Canaria apunta a una estrategia bastante pragmática:
Paso 1: unificar datos antes de “meter IA a lo loco”
- Crear o reforzar un DMS (Destination Management System) donde converjan datos de:
- Alojamiento, transporte, visitas a recursos.
- Eventos, calendario cultural, ocupación de espacio público.
- Percepción ciudadana y reputación online.
- Sin esta base, cualquier proyecto de IA acaba siendo un piloto aislado que no escala.
Paso 2: escoger 2-3 casos de uso con retorno claro
Por ejemplo:
- Un modelo de predicción de picos de demanda para ajustar refuerzos de limpieza, transporte y policía local.
- Un sistema de recomendaciones personalizadas para desviar flujos a barrios menos conocidos.
- Un chatbot turístico en varios idiomas conectado al transporte público y la agenda cultural.
Son proyectos manejables, con impacto visible y que generan confianza institucional.
Paso 3: gobernanza compartida público-privada
Las ciudades que mejor avanzan en turismo urbano sostenible tienen algo en común: no trabajan en silos.
- El ayuntamiento y el ente de promoción turística comparten datos con hoteles, comercios y operadores de experiencias.
- Se definen reglas claras de uso de los datos (anonimización, privacidad, objetivos de sostenibilidad).
- Se crea un espacio estable de trabajo (mesa de destino, lab de datos, etc.) donde se priorizan proyectos de IA alineados con la estrategia de ciudad.
Paso 4: comunicar al residente y al turista qué se está haciendo
Si la ciudad introduce IA solo “por dentro”, genera desconfianza. Lo que funciona mejor es:
- Contar qué decisiones se están tomando con ayuda de los datos.
- Explicar cómo esas decisiones buscan proteger el día a día del residente.
- Mostrar beneficios concretos: menos ruido nocturno en ciertos barrios, mejor información sobre transporte, más limpieza en zonas turísticas, etc.
La clave es que el uso de IA se perciba como una forma de poner orden y sentido común, no como un experimento tecnológico.
5. Hacia un turismo urbano español inteligente… y habitable
El foco de la VII Jornada de Turismo Urbano Hosteltur–Las Palmas es acertado: crecimiento sostenible no es un eslogan, es una elección diaria de gestión. Y esa elección, en 2025, pasa por usar bien la inteligencia artificial.
- Para desestacionalizar con cabeza y construir ciudades 365.
- Para transformar la tasa turística en una palanca real de sostenibilidad y no solo una cifra en el presupuesto.
- Para entender a un nuevo viajero urbano que quiere experiencias personalizadas, digitales y responsables.
Desde la serie “IA para el Turismo Español: Experiencias Inteligentes” defendemos una idea sencilla: si el turismo urbano no mejora la vida de quien vive en la ciudad, el modelo no es sostenible, por muchos datos y algoritmos que usemos.
El reto para los próximos años está sobre la mesa: que Madrid, Barcelona, Valencia, Málaga, Sevilla, Bilbao, Las Palmas de Gran Canaria y tantas otras ciudades españolas usen la IA no para atraer más a cualquier precio, sino para atraer mejor y gestionar mejor. Quien lo consiga será referencia, no solo turística, sino también urbana.