El viajero español de 2026 será multidestino, guiado por hobbies y momentos de lujo. La clave para el sector: usar IA para personalizar, anticipar y vender mejor.
El viajero español 2026: más viajes, más criterio… y más tecnología
Cinco viajes al año. Ese es el plan medio que declaran los españoles para 2026: dos nacionales, dos de corto radio y uno de larga distancia. No es sólo mucho viaje; es un cambio profundo en cómo se viaja, por qué se elige un destino y cómo entra la inteligencia artificial en cada decisión.
Los datos del estudio anual de Marriott Bonvoy retratan a un viajero español más activo, más infiel al destino único y mucho más atento al valor que obtiene por cada euro. El country hopping (multidestino), los viajes por hobbies y el llamado lux‑scaping (pequeños momentos de lujo dentro de un viaje ajustado) ya no son nichos: marcan la pauta del turismo español para 2026.
Esta evolución encaja de lleno con el foco de la serie “IA para el Turismo Español: Experiencias Inteligentes”: si el viajero cambia, el sector sólo tiene dos opciones, adivinar… o usar datos e inteligencia artificial para anticipar, personalizar y rentabilizar mejor cada experiencia.
En este artículo te cuento qué está cambiando en el viajero español, dónde entra la IA en cada tendencia y qué pueden hacer destinos, hoteles y agencias para convertir estas transformaciones en negocio real.
1. Un viajero estable en volumen, pero más exigente en valor
La demanda de viajes se mantiene fuerte en España: el 84% de los encuestados por Marriott Bonvoy afirma que en 2026 viajará lo mismo o más que en el último año. Pero el mensaje de fondo es otro: no vale “cualquier viaje” ni “cualquier tarifa”.
Los comportamientos clave son:
- Más viajes, pero mejor pensados: 5 escapadas de media, combinando interior, costa, ciudades europeas y un viaje de larga distancia.
- Precio aún clave, pero no lo único: se prioriza la relación valor/experiencia, no sólo la tarifa más baja.
- Planificación dual: la media se mantiene en 3,2 meses de antelación, pero el 45% ya reserva con menos de dos meses.
Esta mezcla de planificación anticipada y última hora obliga al sector a dejar de trabajar a ciegas. Aquí la IA aplicada al revenue management y a la predicción de demanda es la diferencia entre llenar bien o entrar en guerras de precios.
Cómo puede ayudar la IA a gestionar este nuevo patrón
La realidad es que la mayoría de hoteles, OTAs y destinos ya se sientan sobre datos suficientes para entender al nuevo viajero; lo que falta es capacidad para procesarlos en tiempo real. La IA permite:
- Predecir ventanas de reserva por segmento (familias, Gen Z, business, bleisure) y adaptar precios y campañas.
- Simular escenarios de precio y ocupación para ajustar inventario sin “regalar” habitaciones en picos de demanda.
- Detectar elasticidad del precio: saber cuánto puedes subir (o bajar) la tarifa antes de perder reservas de un segmento específico.
He visto casos en los que, sólo integrando un motor de precios dinámicos basado en IA, hoteles urbanos en España han mejorado su RevPAR entre un 8% y un 12% sin aumentar el presupuesto de marketing. Simplemente vendían lo mismo, pero de forma más inteligente.
2. Country hopping: viajes multidestino y ventas cruzadas con IA
El country hopping —visitar varios países en un mismo viaje— pasa de curiosidad a estándar: el 44% de los españoles quiere combinar al menos dos países en una sola escapada. España, Italia y Francia siguen siendo los reyes, pero ganan protagonismo ciudades como Oslo, Copenhague, Rabat, Split o Zagreb.
La clave de esta tendencia es clara: más diversidad cultural en el mismo tiempo de vacaciones. Para el sector, es una oportunidad perfecta para:
- Crear itinerarios combinados inteligentes (por ejemplo, Barcelona–Marsella–Génova o Madrid–Lisboa–Rabat).
- Fomentar acuerdos entre destinos y cadenas hoteleras para paquetes conjuntos.
- Subir el ticket medio por viajero mediante servicios adicionales (traslados, experiencias locales, upgrades).
Viaje multidestino + IA: qué se puede hacer hoy
Aquí la IA puede ser el “cerebro invisible” que diseña y vende mejor estos itinerarios:
- Motores de recomendación de rutas que, a partir de preferencias (gastronomía, arte, naturaleza, presupuesto, días disponibles), generan un recorrido multidestino optimizado.
- Algoritmos que detectan combinaciones habituales en reservas reales (por ejemplo, quien reserva Sevilla también mira Faro o Lisboa) y proponen paquetes automáticos.
- Chatbots turísticos multilingües capaces de sugerir “saltos” lógicos: si un usuario está mirando Valencia en mayo, el asistente propone una extensión a la Provenza para ver lavanda, ajustando fechas y transporte.
Para un destino español, el movimiento inteligente es obvio: aceptar que el viajero no se quedará sólo en su territorio y usar IA para convertirse en el “hub natural” del viaje multidestino, no en una parada más.
3. Viajes por hobbies: cuando la pasión manda (y los datos segmentan)
El 61% de los españoles ya ha viajado por un hobby, y la cifra sube al 76% en la Generación Z. Conciertos, festivales, grandes partidos, carreras populares, experiencias gastronómicas o cursos creativos ya no son un “extra”: son el motivo principal del viaje.
Según el estudio:
- 51% de estos viajes se hace por conciertos o festivales.
- 40% se mueve para ver o practicar deporte.
El ejemplo de la NFL en Madrid, que disparó un 23% el precio medio de la noche de hotel, ilustra el potencial. Si sumamos Champions, Fórmula 1, grandes festivales de música, ferias y eventos gastronómicos, el mapa anual de “picos” es enorme.
Cómo usar IA para capturar al viajero de hobbies
Aquí la IA encaja como anillo al dedo en tres frentes:
1. Segmentación por intereses reales, no por edad o país
Con datos de navegación, búsquedas internas y campañas anteriores, los algoritmos pueden crear segmentos como:
- “Fans de festivales indie que viajan en grupo de 3–5 personas”.
- “Viajeros que combinan maratones con wellness”.
- “Foodies que reservan restaurantes estrella y tours gastronómicos”.
A partir de ahí, personalizar emails, banners o mensajes en app deja de ser manual.
2. Predicción de demanda ligada a eventos
Un modelo de IA puede cruzar:
- Calendario de conciertos, ligas deportivas y congresos.
- Históricos de ocupación y precios por fechas similares.
- Datos de búsquedas de vuelos y hoteles.
El resultado: alertas automáticas que avisan al hotel o al destino de que cierto fin de semana se va a llenar antes y permite ajustar precios, cupos y personal con tiempo.
3. Experiencias inteligentes en destino
Con asistentes virtuales en hoteles, webs de destino o apps ciudadanas, el viajero puede recibir recomendaciones como:
- “Ya que vienes a Bilbao por el concierto, el sábado por la mañana tienes estas experiencias gastronómicas cerca de tu hotel”.
- “Llegas a Valencia para la maratón: te sugiero estas opciones de spa y recuperación a 10 minutos a pie”.
La idea es sencilla: cada hobby es una puerta a ventas cruzadas, y la IA ayuda a abrirla en el momento justo.
4. Lux‑scaping: pequeños lujos, grandes oportunidades de upselling
El lux‑scaping se consolida como otra gran tendencia: el 51% de los viajeros españoles incorpora ya momentos de lujo en sus escapadas, y en la Generación Z la cifra alcanza el 62%.
No hablamos de 10 noches en un resort de 5 estrellas, sino de:
- Una noche en un hotel icónico al inicio o final del viaje.
- Un fin de semana wellness.
- Una experiencia gastronómica de alto nivel.
Entre quienes buscan este tipo de experiencias premium:
- 44% elige hoteles de alta gama.
- 40% opta por complejos todo incluido.
- 28% se decanta por resorts.
IA para diseñar y vender ese “momento wow”
Aquí la inteligencia artificial es especialmente útil para:
- Detectar propensión al upgrade: a partir del historial del cliente (tipo de habitación, gasto en F&B, reservas anteriores), el sistema calcula qué probabilidad hay de que acepte un upgrade concreto.
- Ofrecer el lujo en el momento exacto: no es lo mismo sugerir una suite en el proceso de compra que enviar una oferta 48 horas antes de la llegada, o un late check‑out de pago durante la estancia. La IA aprende cuándo convierte mejor cada oferta.
- Personalizar el concepto de lujo: para algunos será spa y silencio; para otros, vistas y gastronomía. Un buen motor de recomendaciones puede adaptar el mensaje y el producto sin intervención manual.
El resultado, cuando se hace bien, suele ser muy tangible: mayor ingreso por habitación disponible y, lo más importante, una memoria positiva del viaje ligada a una experiencia concreta, que alimenta fidelización y reseñas.
5. IA en la planificación: del “busco chollo” al asistente inteligente
El dato más relevante para nuestra serie sobre IA para el turismo español es este: el 40% de los españoles ya ha usado herramientas de inteligencia artificial para investigar o diseñar viajes, y el 42% se siente cómodo reservando alojamiento a través de ellas.
Esta confianza creciente cambia las reglas del juego:
- Los viajeros esperan respuestas instantáneas y personalizadas, no listados interminables de resultados.
- Quieren optimizar presupuesto sin tener que abrir 20 pestañas.
- Buscan coherencia entre vuelos, hoteles, traslados y actividades.
Qué pueden hacer destinos, hoteles y agencias en 2026
1. Integrar asistentes de viaje basados en IA en sus canales propios
No basta con estar en grandes plataformas. Un hotel o una cadena de agencias española puede:
- Incorporar un chatbot de IA multilingüe en web y WhatsApp que responda 24/7 sobre disponibilidad, tipos de habitación, política de mascotas, parking, etc.
- Permitir búsquedas conversacionales: “quiero un hotel en Málaga para tres noches, con spa, cerca de la playa y presupuesto de 150 € por noche”.
2. Conectar la IA con el PMS, el motor de reservas y el CRM
El valor real llega cuando el asistente no sólo responde, sino que actúa:
- Consulta disponibilidad y tarifas en tiempo real.
- Reconoce si el usuario es cliente recurrente y adapta mensajes y precios.
- Sugiere upgrades o experiencias complementarias basadas en el perfil.
3. Apostar por la sostenibilidad como criterio filtrable y verificable
El 45% de los viajeros españoles ya revisó la sostenibilidad del alojamiento en su última reserva (frente al 36% del año anterior). Con IA se pueden:
- Destacar alojamientos con mejores prácticas sostenibles de forma transparente.
- Crear asistentes que expliquen, en lenguaje claro, qué significan los sellos y certificaciones.
Al final, la “IA turística” que aporta valor no es la que suena futurista, sino la que resuelve fricciones muy concretas: dudas, comparación de opciones, miedo a pagar de más, desconfianza en políticas de cancelación…
6. Cómo prepararse para 2026: hoja de ruta práctica
Si trabajas en un hotel, una agencia o un destino en España, el mensaje de estos datos es directo: el viajero no va a esperar a que el sector se organice. La buena noticia es que no hace falta un proyecto faraónico para empezar.
Un enfoque razonable para 2026 podría ser:
-
Auditar datos y procesos
- ¿Qué datos de cliente y de reservas tienes hoy y dónde están (PMS, CRM, Excel, canal directo, OTAs)?
- ¿Qué decisiones comerciales tomas “a ojo” que podrían mejorar con modelos predictivos?
-
Elegir un caso de uso de IA con impacto rápido
- Optimizar precios con un motor de revenue inteligente.
- Lanzar un chatbot de reservas multilingüe.
- Crear un recomendador de experiencias por hobbies para tu destino.
-
Medir, aprender y escalar
- Define 2–3 métricas claras: conversión web, ingreso medio por reserva, tiempo de respuesta al cliente.
- Ajusta el modelo y los mensajes según resultados.
-
Conectar la IA con la estrategia de producto
- Diseña paquetes multidestino, escapadas de hobby y experiencias de lux‑scaping.
- Deja que la IA te diga a quién ofrecer qué, cuándo y por qué canal.
La transformación del turismo español hacia experiencias inteligentes no es una teoría de futuro; ya se ve en cómo reservan y qué buscan los viajeros para 2026. Quien se apoye en la inteligencia artificial para entender y acompañar a este nuevo perfil no sólo venderá más, también construirá relaciones más sólidas con un viajero que pide algo muy concreto: menos ruido, más valor y experiencias que tengan sentido para su vida real.