Cómo usar robots en Primaria como base real para la IA y el aprendizaje personalizado en el aula: tipos de kits, ejemplos de actividades y criterios de elección.

Robots en Primaria: el primer paso hacia la IA en el aula
Más del 70% de los centros que impulsan proyectos de IA educativa en España han comenzado antes con robótica y pensamiento computacional en Primaria. No es casualidad. La robótica es, en muchos colegios, el laboratorio donde el alumnado aprende a pensar de forma lógica, creativa y estructurada: justo la base que necesitan después para entender la inteligencia artificial y aprovechar el aprendizaje personalizado.
Aquí está la clave: si en Primaria solo “juegan” con tecnología, en Secundaria llegan como usuarios pasivos; si construyen, programan y se equivocan, llegan como creadores. Y eso marca la diferencia en un país que está apostando fuerte por la IA en la educación española.
En este artículo te propongo algo muy práctico: ver cómo los robots para construir y programar en Educación Primaria pueden integrarse en tu aula o centro y cómo conectarlos con proyectos de IA y aprendizaje personalizado, sin necesidad de grandes inversiones ni ser experto en programación.
Por qué empezar por robótica si tu objetivo es la IA educativa
La robótica en Primaria es la “pista de pruebas” perfecta antes de introducir plataformas de IA, asistentes inteligentes o sistemas adaptativos de aprendizaje.
Porque cuando un niño programa un robot está desarrollando exactamente las habilidades que luego necesitará para trabajar con IA educativa:
- Descomponer problemas complejos en pasos pequeños.
- Formular hipótesis, probarlas y corregir errores.
- Interpretar datos sencillos (sensores, recorridos, tiempos, distancias).
- Colaborar con otros y argumentar decisiones.
En España, muchos proyectos de centro que hoy usan plataformas de aprendizaje personalizado basadas en IA (para matemáticas, idiomas o ciencias) comenzaron introduciendo kits sencillos en 3.º o 4.º de Primaria. Primero trabajaron conceptos como secuencia, bucles, condición, causa-efecto con robots; después, el salto a que una plataforma “decida” qué actividad necesita cada alumno resulta mucho más comprensible para todos.
Un alumno que ha programado un robot para seguir una línea entiende muy rápido qué significa que un sistema de IA “aprende” de los datos.
Por eso tiene sentido que, dentro de la serie “IA en la Educación Española: Aprendizaje Personalizado”, hablemos de robots. Son la antesala natural.
Tipos de robots para Primaria y qué competencias trabajan
No todos los kits de robótica educativa hacen lo mismo ni sirven para lo mismo. Elegir bien ayuda a que el proyecto funcione y no se quede en “juguetes caros en el armario”.
1. Kits de construcción mecánica (6–8 años)
Modelos como Science Diary STEM Robot Kids o Clementoni Dino Bot se centran en mecánica básica y montaje:
- Engranajes, transmisión de movimiento, equilibrio.
- Comprensión física de “si giro aquí, se mueve allí”.
- Coordinación ojo-mano y orientación espacial.
Son ideales para los primeros cursos de Primaria. El alumnado no programa como tal, pero sí piensa en términos de causa-efecto y empieza a entender que el movimiento se puede diseñar.
2. Robots solares y energía renovable
Kits como Hot Bee Robot Solar o Xtrem Bots solares añaden un componente muy interesante: conciencia energética.
- Transformación de energía solar en electricidad.
- Comparación con pilas y baterías.
- Proyectos STEAM relacionados con sostenibilidad.
Aquí encaja muy bien una dinámica que conecta con IA más adelante: recoger datos sobre cuánto se mueve el robot según la luz recibida, registrar en una tabla y comentar patrones. Es una versión muy sencilla de lo que luego hará un sistema de IA al analizar grandes volúmenes de datos.
3. Kits modulares sin pantalla
Propuestas como Edelvives Go Kubo! o Honeycomb Kit Robótica trabajan la programación desenchufada (unplugged):
- El robot “lee” fichas o bloques físicos (TagTiles, bloques magnéticos) con instrucciones.
- El alumnado construye secuencias y algoritmos manipulando piezas tangibles.
Para centros preocupados por la sobreexposición a pantallas en Primaria, esta opción es muy potente. Se desarrolla pensamiento computacional sin ordenador y el salto posterior a un entorno digital resulta mucho más natural.
4. Robots programables por bloques (8–12 años)
En este grupo entran kits como:
- Sillbird Building Robot Kit.
- Science4you Watchbot Robot.
- Learning Resources Botley.
- Codey Rocky, LEGO Education SPIKE Prime o Makeblock mBot2.
Aquí ya hablamos de programación de verdad:
- Control por mando, app móvil o software de bloques tipo Scratch.
- Uso de sensores: luz, sonido, distancia, línea, giroscopio.
- Secuencias, bucles, condiciones y, en algunos casos, introducción a Python.
Estos robots son los que mejor conectan con la IA y el aprendizaje personalizado porque permiten introducir ideas como:
- El robot “decide” por dónde ir según lo que detecta (sensores).
- Podemos cambiar su “comportamiento” modificando el programa.
- Podemos registrar datos de su movimiento y analizarlos.
Exactamente lo que hacen las plataformas de IA con el progreso del alumno: detectan, deciden, se adaptan.
5. Kits avanzados con proyectos estructurados
El Wonder Building Kit con micro:bit, SPIKE Prime o mBot2 traen:
- Múltiples sensores y motores.
- Proyectos guiados paso a paso (a menudo más de 30 o 40).
- Opciones de trabajo interdisciplinar (ciencia de datos, IA básica, domótica escolar).
Son perfectos para 5.º–6.º de Primaria o incluso para unir Primaria y 1.º ESO en proyectos de continuidad.
Cómo integrar estos robots en un proyecto de centro con IA
La realidad es que la tecnología sin una estrategia pedagógica se queda en actividad aislada de Navidad. Si el objetivo del centro es avanzar hacia la IA en la educación española y hacia un modelo de aprendizaje personalizado, la robótica debe estar conectada al proyecto educativo.
Paso 1: definir competencias y no solo “taller de robots”
Funciona mucho mejor cuando el claustro tiene claro qué pretende desarrollar:
- Competencias digitales: programar, depurar, documentar.
- Competencias matemáticas: mediciones, ángulos, tiempos, distancias.
- Competencias sociales: trabajo cooperativo, roles dentro del grupo.
- Pensamiento crítico: analizar por qué el robot no hace lo esperado.
Desde ahí, se diseña una progresión por cursos: por ejemplo, empezar con robots sencillos sin pantalla en 1.º–2.º, pasar a solares o mecánicos más complejos en 3.º–4.º y terminar con robots programables por bloques en 5.º–6.º.
Paso 2: vincular robótica con datos y personalización
Si tu centro ya está usando o planea usar plataformas de aprendizaje adaptativo con IA, puedes crear puentes muy claros:
- En un proyecto con mBot2 o SPIKE Prime, el alumnado mide cuántos intentos necesita para que el robot supere un laberinto. Recogen los datos y los representan en gráficas.
- En una plataforma de IA para matemáticas, observan cómo el sistema “decide” qué ejercicios ofrece según sus aciertos y errores.
Después se formula la pregunta: ¿En qué se parece lo que hace el robot con sus sensores a lo que hace la plataforma con nuestros resultados? Ese diálogo hace que la IA deje de ser “magia” y se convierta en algo comprensible.
Paso 3: adaptar el ritmo de aprendizaje con los propios robots
La robótica también puede utilizarse directamente como herramienta de aprendizaje personalizado, incluso sin IA:
- Diseña retos graduados: desde programar al robot para avanzar en línea recta hasta seguir una línea y esquivar obstáculos.
- Prepara cartas de desafío de diferente complejidad que el alumnado pueda elegir según cómo se vea de preparado.
- Utiliza rúbricas claras para que cada alumno sepa cuál es su siguiente paso.
En la práctica, estás imitando el funcionamiento de una plataforma de IA: cada estudiante avanza a su ritmo, con retroalimentación y objetivos concretos. Cuando más adelante introduzcas una herramienta de IA, la dinámica ya les será familiar.
Ejemplos concretos de actividades con robots de Primaria
Para que no se quede en teoría, aquí van algunas ideas listas para adaptar a tu aula.
Actividad 1: “Mi primer algoritmo sin pantalla” (Go Kubo! / Botley)
Curso recomendado: 1.º–2.º de Primaria
Objetivo: Introducir secuencia y depuración de errores.
- El docente prepara un tablero en el suelo con casillas (tipo ciudad o laberinto sencillo).
- El alumnado, en parejas, diseña una “ruta” colocando fichas de instrucciones (adelante, girar, etc.).
- El robot ejecuta la ruta; si se equivoca, no se corrige el robot, se corrige el algoritmo.
Conexión con IA: se introduce la idea de que la máquina no se equivoca sola; sigue lo que le hemos dicho. Lazo perfecto para trabajar después sesgos y límites de la IA.
Actividad 2: “Robots solares y datos” (Hot Bee / Xtrem Bots)
Curso recomendado: 3.º–4.º de Primaria
Objetivo: Relacionar energía, medición y registro de datos.
- El alumnado monta diferentes modelos de robot solar.
- En grupos, miden cuánta distancia recorre el robot en 30 segundos con distinta intensidad de luz (ventana, interior, exterior).
- Registran los resultados en una tabla y los comparan.
Conexión con IA: se habla de cómo cuantos más datos tenemos, mejor podemos predecir qué va a pasar. Ese es exactamente el principio de la IA basada en datos.
Actividad 3: “Programamos comportamientos inteligentes” (Codey Rocky / mBot2 / SPIKE Prime)
Curso recomendado: 5.º–6.º de Primaria
Objetivo: Programar reacciones en función de sensores.
- El grupo diseña un circuito con líneas, obstáculos y zonas oscuras/claras.
- Cada equipo programa su robot para que:
- Siga la línea.
- Se detenga si ve un obstáculo.
- Cambie de color de luces si entra en una zona oscura.
- Se comparan los programas de cada equipo y se reflexiona sobre cuál se comporta “mejor” y por qué.
Conexión con IA: se introduce el concepto de comportamiento basado en información del entorno, igual que los sistemas de IA que se adaptan a lo que hace el usuario.
Cómo elegir el kit de robótica adecuado para tu centro
La selección del kit marca mucho la experiencia. No se trata de comprar el más caro, sino el que mejor encaja con tu realidad.
Algunos criterios prácticos:
- Edad y nivel del alumnado:
- 5–7 años: kits de construcción sencilla, Dino Bot, Kubo, Honeycomb.
- 7–9 años: robots solares y mecánicos con retos sencillos, Botley, Watchbot.
- 9–12 años: Codey Rocky, SPIKE Prime, mBot2, micro:bit.
- Tiempo disponible en el horario:
- Para proyectos trimestrales, mejor kits con proyectos paso a paso (SPIKE, mBot2, Wonder Kit).
- Para talleres puntuales, funcionan muy bien los kits solares y mecánicos.
- Formación del profesorado:
- Si el claustro tiene poca experiencia, conviene empezar con robots sin pantalla o con apps muy visuales.
- Si ya hay cultura digital, apostar por kits que permitan dar el salto a Python facilita la futura integración con proyectos de IA.
- Visión de centro respecto a la IA y el aprendizaje personalizado:
- Si el centro quiere incorporar IA para evaluación y refuerzo, es interesante que los kits elegidos permitan trabajar con datos, sensores y toma de decisiones.
He visto centros que empiezan comprando un kit muy complejo “porque es el que usan en Secundaria” y muere a los tres meses. Es preferible ir de menos a más, pero asegurar continuidad y coherencia con el proyecto de IA del centro.
Robótica hoy para una IA responsable mañana
La expansión de la IA en la educación española no se va a frenar: cada curso aparecen más plataformas adaptativas, sistemas de corrección automática y asistentes basados en IA. La cuestión no es si llegarán a tu centro, sino si el alumnado estará preparado para entenderlas y utilizarlas con criterio.
Ahí es donde los robots en Educación Primaria tienen un papel estratégico. No son solo aparatos que llaman la atención en la jornada de puertas abiertas. Son la herramienta con la que niñas y niños aprenden que:
- Las máquinas siguen instrucciones.
- Los datos importan.
- Los sistemas se pueden diseñar, cuestionar y mejorar.
Si alineas tus proyectos de robótica con una visión clara de aprendizaje personalizado y de uso responsable de la IA, estás construyendo algo mucho más profundo que un taller divertido: estás formando a futuros ciudadanos capaces de dialogar con la tecnología, no solo de consumirla.
La próxima decisión está en tu mano: ¿el siguiente robot que entre en tu aula será solo un juguete… o el primer paso real del centro hacia una educación personalizada apoyada en IA?