La Pedrera: modernización, riego inteligente e IA en el campo

IA en la Agricultura Española: Campo InteligenteBy 3L3C

La modernización de La Pedrera prepara el Campo de Cartagena para un riego inteligente basado en datos e IA. Te explico qué cambia y cómo aprovecharlo.

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La cuenca del Segura mueve cada año cientos de hectómetros cúbicos de agua con una precisión que muchos no imaginan. Un fallo en una válvula de un embalse como La Pedrera no es un simple incidente técnico: puede significar menos agua para el Campo de Cartagena, más costes energéticos y, al final, menos margen para el agricultor.

La licitación del proyecto de modernización de la valvulería de La Pedrera al canal del Campo de Cartagena, por parte de la Confederación Hidrográfica del Segura (CHS), no es solo una obra más de hormigón y acero. Es una pieza clave para que el regadío del sureste se enganche de verdad al riego inteligente, a la IA aplicada al agua y a un modelo de explotación mucho más fino y predecible.

En este artículo, dentro de la serie “IA en la Agricultura Española: Campo Inteligente”, voy a hilar tres ideas: qué se va a hacer en La Pedrera, por qué esta modernización es crítica para el agua de riego del Campo de Cartagena y cómo todo esto encaja con sensores, algoritmos y sistemas de decisión que ya están llegando a las comunidades de regantes.


1. Qué está pasando en La Pedrera y por qué te afecta si riegas en el sureste

La CHS ha sacado a licitación el “Proyecto de modernización y mejora de la valvulería de entrega del embalse de La Pedrera al canal del Campo de Cartagena”, en el término municipal de Orihuela (Alicante).

Los datos clave son claros:

  • Presupuesto base: 1.581.552,78 euros (IVA incluido)
  • Plazo de ejecución: 10 meses
  • Financiación: fondos FEDER, programa PE2A510

La Pedrera es una pieza estratégica del postrasvase Tajo-Segura. Desde ahí se regulan caudales para:

  • El regadío del Campo de Cartagena (uno de los polos hortofrutícolas más importantes de Europa).
  • El abastecimiento urbano gestionado por la Mancomunidad de los Canales del Taibilla.

Cuando esta infraestructura falla, no falla un simple “depósito”: se resiente todo un sistema productivo que vive con márgenes de agua muy ajustados y con sequías recurrentes.


2. Problemas actuales: cuando la hidráulica analógica frena el riego inteligente

La propia CHS reconoce los problemas derivados del uso continuado de las instalaciones:

  • Averías y pérdidas de estanqueidad en las compuertas de las torres de toma.
  • Dificultades de operación en varias válvulas Howell-Bunger, esenciales para un control fino del caudal.

Esto tiene consecuencias muy concretas para el agricultor y para cualquier estrategia de riego inteligente:

  1. Menos precisión en el caudal suministrado
    Si la válvula no abre o cierra de forma precisa, el caudal real que llega al canal no coincide con el previsto. Eso rompe cualquier planificación basada en algoritmos de optimización o en predicciones de consumo.

  2. Más pérdidas y más coste energético
    Fugas, frenazos de caudal o maniobras bruscas implican pérdidas de agua y, muchas veces, mayor consumo energético en bombeos y regulaciones posteriores.

  3. Dificultad para integrar datos en tiempo real
    En un sistema de riego inteligente, el dato es oro. Sin mediciones fiables de caudal en puntos críticos como La Pedrera, la IA agrícola solo puede trabajar con estimaciones groseras.

Aquí está el punto clave: no hay agricultura de precisión sin hidráulica de precisión. Podemos instalar sensores en parcelas, estaciones agroclimáticas y modelos de predicción de demanda hídrica; pero si los grandes embalses y canales siguen funcionando como en los años 80, el sistema cojea.


3. Qué va a cambiar: obras previstas y salto hacia un sistema más inteligente

El proyecto licitado por la CHS no es solo una reparación mecánica; es una actualización de la “capa física” para que pueda dialogar con la “capa digital” de la nueva agricultura.

Actuaciones principales en La Pedrera

Según el pliego, las obras incluyen:

  • Rehabilitación integral de compuertas y elementos de toma de la presa.
    Más seguridad, menos fugas y más control sobre los niveles y salidas.

  • Modernización y revisión de las válvulas Howell-Bunger existentes.
    Estas válvulas permiten regular el caudal de forma muy precisa. Con una revisión completa se mejora la respuesta, la seguridad y la vida útil.

  • Instalación de una nueva compuerta en el canal del postrasvase (Sector IV).
    Esta nueva compuerta permitirá:

    • Mejorar la regulación por sectores.
    • Facilitar el accionamiento (idealmente automatizado y telegestionado).
  • Envío de la señal del aforador del canal a la caseta de válvulas.
    Este punto es el puente directo hacia el riego inteligente:

    • El caudal medido en el aforador se envía en tiempo real.
    • Se puede integrar con sistemas SCADA, plataformas de gestión del agua, modelos predictivos y algoritmos de IA.
  • Desbroce, retirada de material y reparación de hitos de expropiación en la presa principal y diques 1 y 2.
    Es mantenimiento clásico, sí, pero clave para garantizar seguridad, accesos y control patrimonial.

El objetivo declarado: mejorar la fiabilidad del suministro y reforzar la gestión del postrasvase Tajo-Segura acorde a las necesidades actuales de explotación. Traducido: que el sistema responda a la demanda real, con menos sobresaltos y más datos fiables.


4. Cómo encaja esta obra con la IA en la agricultura española

Aquí viene lo interesante para la serie “Campo Inteligente”: la modernización de La Pedrera encaja punto por punto con la transición hacia una gestión del agua basada en datos y algoritmos.

Del embalse a la parcela: una cadena de decisiones conectadas

Para que la IA en el riego funcione de verdad en el Campo de Cartagena, hace falta cerrar el círculo de información desde el embalse hasta el gotero:

  1. Nivel y caudal en La Pedrera
    Sensores fiables, válvulas que responden y envío de datos en tiempo real.

  2. Telecontrol en canales y balsas intermedias
    Compromiso con la automatización de compuertas, medición de presiones, detección de fugas.

  3. Sistemas de apoyo a la decisión en comunidades de regantes
    Plataformas que combinan:

    • Datos de caudal disponible.
    • Predicciones de demanda de riego.
    • Restricciones normativas o ambientales.
  4. Herramientas de IA en la parcela

    • Recomendaciones de riego a nivel de cultivo y suelo.
    • Integración con sondas de humedad, estaciones meteorológicas y satélite.

La Pedrera está en el eslabón 1, pero si ese eslabón falla, los otros no pueden afinar. Con la nueva valvulería y la señal del aforador conectada, las comunidades de regantes pueden empezar a alimentar sus algoritmos con datos fiables de origen.

Qué permite la IA cuando la hidráulica ya está modernizada

Una vez que los embalses y canales están monitorizados y automatizados, la IA no es un “extra bonito”, es un paso lógico:

  • Predicción de demandas de riego por sector
    Usando históricos, clima previsto y tipos de cultivo, se puede estimar qué caudal va a necesitar cada zona en los próximos días o semanas.

  • Planificación óptima de volúmenes y horarios
    Los modelos pueden sugerir:

    • Cuándo liberar más caudal desde La Pedrera.
    • Cómo minimizar picos de demanda eléctrica.
    • Cómo evitar sobrecargas en determinados tramos del canal.
  • Detección temprana de anomalías
    Si el caudal medido no coincide con el esperado según modelo, salta una alerta:

    • Posible fuga.
    • Válvula que no está abriendo correctamente.
    • Error de operación.
  • Escenarios de sequía y priorización de usos
    En el sureste español, esto es clave. Con IA se pueden simular:

    • Distintos niveles de aportaciones del trasvase.
    • Impactos sobre regadío, urbano y caudales ecológicos.
    • Estrategias de reparto menos traumáticas.

La realidad es sencilla: sin datos y sin control en origen, la IA es teoría; con infraestructuras como La Pedrera modernizadas, la IA se convierte en herramienta diaria de gestión.


5. Qué puede hacer hoy una comunidad de regantes del Campo de Cartagena

Mientras la CHS ejecuta estas obras (recordemos, 10 meses de plazo), las comunidades de regantes y cooperativas no tienen por qué esperar de brazos cruzados para avanzar hacia el campo inteligente.

Algunas acciones muy concretas:

5.1. Preparar la integración de datos

  • Revisar qué mediciones propias existen: caudales en hidrantes, consumos por comunidad, datos climáticos locales.
  • Unificar formatos y periodicidad para que luego puedan integrarse con los futuros datos de La Pedrera.
  • Empezar a trabajar con cuadros de mando sencillos: consumo por hectárea, por cultivo, por semana.

5.2. Introducir IA donde ya es posible

Aunque la valvulería del embalse esté en obras, ya se puede avanzar en:

  • Modelos de recomendación de riego a nivel de parcela, usando:

    • Datos históricos de riego.
    • Tipos de suelo y cultivo.
    • Predicción meteorológica.
  • Sistemas de alerta para consumos anómalos en hidrantes y subsectores.

  • Simulaciones de escenarios de agua limitada para tomar decisiones con antelación (por ejemplo, elección de cultivos o planificación de ciclos).

5.3. Formar a técnicos y agricultores en gestión basada en datos

La tecnología sin personas formadas se queda coja. Merece la pena invertir este periodo en:

  • Formar a técnicos de comunidades en lectura de datos, interpretación de indicadores y manejo de plataformas.
  • Explicar a los agricultores qué significa trabajar con riego inteligente y IA agrícola: más previsión, menos improvisación y decisiones apoyadas en modelos, no en corazonadas.

6. Hacia un Campo de Cartagena más resiliente y más inteligente

La modernización de la valvulería de La Pedrera es una buena noticia, pero también un mensaje claro: la resiliencia hídrica del sureste español pasa por actualizar las infraestructuras y conectarlas con sistemas de IA y riego inteligente.

Con unas válvulas fiables, compuertas modernizadas y aforos conectados, el sistema del postrasvase Tajo-Segura gana en precisión. Y cuando mejora la precisión en origen, se abre la puerta a:

  • Una predicción de riegos más afinada.
  • Un control de caudales en tiempo real para cada sector.
  • Una mejor trazabilidad del agua desde el embalse hasta la explotación.

El siguiente paso lógico es que comunidades de regantes, cooperativas y empresas del Campo de Cartagena se tomen en serio el salto a la agricultura basada en datos. La infraestructura se está poniendo al día; ahora toca que la gestión también lo haga.

Si quieres que tu explotación o tu comunidad de regantes no se quede atrás en este cambio, plantéate una pregunta muy directa:

¿Qué vas a hacer en los próximos 12 meses para que, cuando La Pedrera esté modernizada, tu sistema de riego esté preparado para trabajar con toda la información que empezará a fluir?

Ahí es donde la IA en la agricultura española deja de ser un eslogan y se convierte en ventaja competitiva real.