IA, jueces y despachos: lecciones del Foro Confilegal

IA en el Sector Legal: Automatización JurídicaBy 3L3C

La IA ya está transformando despachos y auditorías en España. Marchena y el Foro Confilegal marcan el rumbo: automatización sí, pero siempre bajo supervisión humana.

inteligencia artificialautomatización jurídicasector legal españolauditoría y compliancetransformación digitalgobernanza algorítmica
Share:

IA, jueces y despachos: lecciones del Foro Confilegal

En 2022 Manuel Marchena afirmó que la irrupción de la inteligencia artificial era el cambio más disruptivo que había vivido el “planeta legal” en décadas. Hoy, tres años después, esa frase se ha quedado incluso corta: los modelos de IA generativa ya están redactando borradores de demandas, priorizando riesgos en due diligence y ayudando a auditores a cribar millones de movimientos contables.

Este diciembre, Marchena vuelve a poner el foco en la IA al abrir la IV Edición del Foro de Expertos Confilegal Auditores, un encuentro que reúne a magistrados, counsel de grandes compañías, expertos en compliance y especialistas en analítica de datos. No es un evento más en la agenda jurídica: es una señal clara de por dónde va a caminar la automatización jurídica en España en 2026.

En este artículo, dentro de la serie “IA en el sector legal: Automatización Jurídica”, te propongo algo concreto: bajar al terreno lo que se va a debatir en ese Foro y traducirlo a decisiones prácticas para tu despacho, asesoría jurídica o firma de auditoría.


1. Por qué la IA ya es inaplazable para el sector legal español

La idea central que viene defendiendo Marchena es sencilla y contundente: la IA no es un complemento tecnológico, es un cambio de método de trabajo. Y quien siga trabajando como en 2015 está asumiendo un riesgo real de quedar fuera de juego.

Del “planeta legal” analógico al jurídico-digital

La IA aplicada al Derecho y a la auditoría permite hoy:

  • Analizar millones de documentos en horas, no en semanas.
  • Detectar patrones de riesgo (fraude, incumplimientos, conflictos de interés) que a ojo humano pasarían desapercibidos.
  • Generar borradores de escritos, contratos y actas con estructura jurídica correcta, listos para revisión humana.
  • Apoyar al juez o al árbitro con búsqueda jurisprudencial automatizada mucho más precisa que el clásico “CTRL+F”.

No hablamos de ciencia ficción. Grandes firmas españolas ya están trabajando con herramientas de revisión de contratos basada en IA, motores de búsqueda jurisprudencial inteligente y soluciones de legal analytics que permiten saber, por ejemplo, las probabilidades de éxito de un determinado tipo de demanda en una concreta Audiencia Provincial.

O adoptas IA… o compites con quien sí la usa

Más que una moda, la IA se ha convertido en un factor competitivo:

  • Un despacho que usa IA en revisión documental puede revisar un 40‑60 % más de contratos con el mismo equipo.
  • Una auditoría con herramientas de IA puede aumentar el alcance de sus pruebas sin disparar horas facturables.
  • Una asesoría jurídica interna puede reducir ciclos de aprobación de contratos estándar de semanas a días.

Este es el contexto en el que el Foro de Expertos Confilegal sitúa su debate: no se trata de si habrá IA en el sector legal, sino de qué modelo de gobernanza y responsabilidad vamos a darle.


2. Humanos y algoritmos bajo supervisión: el modelo que se impondrá

El eje central de la mesa de debate del Foro lo dice todo: “Gobernanza, control y responsabilidad en la auditoría del futuro: humanos y algoritmos bajo supervisión”. Aquí está la clave: la IA no va sola; la IA va bajo supervisión humana.

Qué significa “bajo supervisión” en la práctica

Cuando hablamos de automatización jurídica responsable, hablamos de algo muy concreto:

  • La IA propone; el profesional decide.
  • La IA prioriza riesgos; el auditor o el abogado valora su relevancia jurídica.
  • La IA redacta un borrador; el jurista lo revisa, matiza y asume la firma.

En otras palabras: la IA se convierte en un asistente experto que multiplica tu capacidad, pero la autoría intelectual y la responsabilidad profesional siguen siendo humanas.

Esto encaja con la visión de magistrados como Marchena o Eloy Velasco, que llevan años advirtiendo de dos riesgos claros:

  1. Opacidad algorítmica: decisiones fundamentadas en sistemas que nadie sabe explicar bien.
  2. Delegación irresponsable: “lo ha dicho la máquina” no puede ser argumento en un juzgado, ni en un informe de auditoría.

El nuevo triángulo IA – compliance – auditoría

La presencia en el Foro de perfiles como Elena del Tiempo (compliance), María Cermeño (servicios jurídicos de una gran empresa) y Javier Campelo (data & IA en BDO) refleja un modelo que se está consolidando:

  • La IA aporta la capacidad de análisis masivo.
  • El compliance define las reglas de juego, los límites éticos y normativos.
  • La auditoría y los servicios jurídicos convierten los resultados en decisiones, informes y contratos ejecutables.

Para tu despacho o asesoría, esto se traduce en una idea simple: si vas a implantar IA, no basta con hablar con sistemas. Tienes que implicar a compliance, a socios y a responsables de calidad desde el minuto uno.


3. De la teoría a la práctica: usos reales de IA en despachos y auditorías

La intervención de expertos en datos como Campelo suele ir a lo práctico: ¿dónde aporta valor real la IA hoy?. En el contexto español, hay varios casos de uso que ya funcionan bien.

3.1. Revisión automatizada de contratos

Este es el clásico “primer paso” de la automatización jurídica:

  • Cargas un modelo de contrato (por ejemplo, un NDA o un contrato de servicios).
  • La herramienta compara cada cláusula con tu playbook jurídico (criterios internos) y con la ley vigente.
  • Señala riesgos, cláusulas faltantes, límites de responsabilidad desproporcionados, problemas de jurisdicción, etc.

¿Cómo cambia esto el trabajo diario?

  • El abogado pasa de “leer línea a línea” a revisar lo que la IA ha marcado como crítico.
  • Se pueden manejar picos de trabajo (cierre de año, campañas comerciales, rondas de financiación) sin colapsar equipos.
  • El conocimiento queda sistematizado: no depende solo del socio que “se sabe de memoria” cómo regular una determinada responsabilidad.

3.2. Investigación legal y análisis jurisprudencial

La investigación jurídica tradicional en España ha sido siempre intensiva en tiempo: bases de datos, boletines oficiales, buscadores propios… La IA añade varias capas nuevas:

  • Búsqueda semántica: planteas un problema en lenguaje natural y el sistema te devuelve sentencias relevantes aunque no usen las mismas palabras clave.
  • Resúmenes automáticos de resoluciones de 20-40 páginas en párrafos manejables.
  • Identificación de criterios dominantes por tribunal (cómo suele resolver la Sala X de la Audiencia Nacional ante un tipo concreto de recurso).

Esto no elimina la lectura atenta del jurista, pero sí reduce drásticamente el tiempo hasta tener un mapa razonable de la jurisprudencia aplicable.

3.3. Auditoría financiera y auditoría ESG con IA

Las firmas de auditoría están encontrando en la IA una herramienta ideal para tres tareas clave:

  • Análisis de anomalías: localizar movimientos contables atípicos entre millones de asientos.
  • Trazabilidad de datos ESG: verificar el origen y consistencia de los datos de sostenibilidad que las empresas reportan.
  • Simulación de escenarios de riesgo: cómo impactaría un cambio regulatorio o un evento reputacional en los estados financieros.

La jornada del Foro de Expertos Confilegal se enmarca precisamente en esta idea: la auditoría del futuro será híbrida. Gran parte del trabajo pesado de muestreo lo hará la IA, pero la firma del informe seguirá siendo humana… y supervisada.


4. Riesgos legales y éticos que no puedes ignorar

Adoptar IA en despachos, asesorías y auditorías no es solo una cuestión de software. Implica riesgos jurídicos muy concretos que, si no se gestionan bien, pueden darte más problemas que soluciones.

4.1. Sesgos y errores: la IA también se equivoca

Los modelos de IA trabajan con datos históricos. Si esos datos están sesgados, el resultado también lo estará. En el ámbito legal esto puede traducirse en:

  • Modelos que “recomiendan” vías procesales con baja probabilidad de éxito en ciertos juzgados por sesgos en los datos de entrenamiento.
  • Herramientas de scoring de riesgos de compliance que sobrerreaccionan con ciertos sectores o geografías.

La solución pasa por:

  • Auditar periódicamente los modelos y sus resultados.
  • Definir escenarios en los que la decisión nunca puede automatizarse al 100 % (por ejemplo, acusar a alguien, rescindir un contrato de forma unilateral, negar un derecho fundamental).

4.2. Protección de datos y secreto profesional

Cualquier jurista español que use IA tiene que hacerse tres preguntas elementales antes de subir un documento a una herramienta:

  1. ¿Dónde se alojan los datos?
  2. ¿Quién tiene acceso?
  3. ¿Se usan para entrenar modelos de terceros?

Para respetar el RGPD, la LOPDGDD y el secreto profesional, lo razonable es:

  • Optar por soluciones de IA corporativas (no abiertas al público) con acuerdos de tratamiento de datos claros.
  • Anonimizar o seudonimizar los documentos cuando sea posible.
  • Definir políticas internas sobre qué tipo de información jamás se sube a una herramienta externa.

4.3. Responsabilidad profesional y “culpa de la máquina”

Una idea en la que magistrados como Marchena insisten mucho:

“Ningún profesional puede escudarse en un algoritmo para eludir su propia responsabilidad.”

Traducido al día a día de un despacho o una auditoría:

  • Si un informe contiene un error grave, el Colegio, el juez o el cliente pedirán cuentas al profesional o a la firma, no al proveedor de IA.
  • Los contratos con proveedores tecnológicos deben dejar muy clara la distribución de responsabilidades, especialmente en caso de fallos en modelos automatizados.

Por eso, cualquier estrategia de automatización jurídica madura incluye formación ética y jurídica en IA para socios, asociados y personal técnico.


5. Cómo empezar (bien) con la automatización jurídica en 2026

La realidad es que muchos despachos y asesorías están en el mismo punto: “sabemos que tenemos que hacer algo con IA, pero no sabemos por dónde empezar”. A partir de todo lo que se está discutiendo en foros como el de Confilegal, hay un enfoque que suele funcionar.

Paso 1: elegir un caso de uso pequeño pero de alto impacto

No empieces intentando “transformarlo todo”. Elige algo concreto:

  • Revisión de NDAs y contratos estándar.
  • Clasificación y archivo automático de documentación.
  • Búsqueda jurisprudencial asistida en un área específica (laboral, penal económico, mercantil…).

El objetivo es demostrar valor en 2‑3 meses, no montar un proyecto faraónico que nadie use.

Paso 2: crear un equipo mixto jurídico–tecnológico

Los proyectos de IA que funcionan en el sector legal tienen siempre:

  • 1–2 juristas de referencia (no necesariamente socios, pero sí con criterio jurídico sólido).
  • 1 perfil técnico (interno o externo) que entienda de datos e IA.
  • 1 persona de compliance / riesgos que ponga líneas rojas y controle impactos.

Este equipo define:

  • Qué tareas se automatizan.
  • Qué controles humanos se mantienen.
  • Cómo se mide el éxito (horas ahorradas, calidad, reducción de errores, satisfacción del equipo…).

Paso 3: documentar gobernanza y supervisión

Antes de desplegar nada a toda la firma, conviene dejar negro sobre blanco:

  • Quién puede usar cada herramienta y para qué.
  • Qué datos se pueden subir y cuáles no.
  • Cómo se revisa y firma cualquier output de IA.

Aquí es donde se cruzan las reflexiones del Foro de Expertos con la realidad del despacho: la automatización sin gobernanza es una invitación al desastre.

Paso 4: formar al equipo… y escucharles

La mayor resistencia a la IA en despachos y auditorías no suele ser técnica, sino cultural: miedo a perder control, prestigio o incluso el puesto. La experiencia demuestra que funciona mejor un mensaje claro:

  • “La IA no viene a sustituirte, viene a quitarte lo repetitivo para que puedas hacer trabajo de más valor.”
  • “Lo que no cambia es quién firma y responde: .”

Formar al equipo en el uso responsable de la IA, y recoger feedback real de quienes la usan a diario, suele marcar la diferencia entre un proyecto que se integra de verdad y otro que se queda como un piloto olvidado.


6. Mirando adelante: de la anécdota a la estrategia

Que un magistrado del Tribunal Supremo como Manuel Marchena abra un foro centrado en IA, gobernanza y responsabilidad no es una anécdota; es un síntoma de hacia dónde va el Derecho en España.

Para cualquier despacho, asesoría jurídica o firma de auditoría, el mensaje es claro:

  • La automatización jurídica ya forma parte del “core business”, no del laboratorio de innovación.
  • La IA será cada vez más relevante en revisión de contratos, investigación legal, compliance y auditoría.
  • Quien combine bien tecnología, criterio jurídico y gobernanza tendrá una ventaja competitiva real.

Si estás siguiendo esta serie sobre IA en el sector legal: Automatización Jurídica, el siguiente paso lógico es pasar de la reflexión a la acción:

  • Identifica un área en la que la IA pueda ayudarte hoy.
  • Piensa qué necesitarías para implantarla con garantías jurídicas.
  • Y, si lo ves claro, empieza con un piloto controlado los próximos tres meses.

La pregunta ya no es si la inteligencia artificial cambiará la forma en que trabajamos abogados, auditores y jueces. La pregunta es qué papel quieres jugar tú en ese cambio: espectador o protagonista.