Conveyd muestra cómo la IA puede reducir a semanas la compraventa de vivienda. Lecciones prácticas para despachos españoles que quieren automatizar de verdad.
IA y compraventa de viviendas: la lección de Conveyd para la abogacía
En el Reino Unido, una startup llamada Conveyd afirma completar compraventas de vivienda en unas 6 semanas de media y algunas refinanciaciones en menos de un día, apoyándose en inteligencia artificial y un único equipo jurídico regulado. Para un sector donde un simple cambio de titularidad puede eternizarse, el dato es contundente.
Esto importa mucho para el contexto español. La automatización jurídica ya no es un experimento: es una ventaja competitiva real para los despachos que asesoran en inmobiliario, urbanismo, bancario o patrimonial. Y el caso de Conveyd encaja perfectamente en la serie “IA en el Sector Legal: Automatización Jurídica” porque muestra, con números, qué pasa cuando se diseña un servicio legal pensando desde el principio en la tecnología y en el cliente.
En este artículo verás qué ha hecho Conveyd, por qué es relevante para la abogacía española y cómo puedes aplicar ideas similares para modernizar tu despacho sin perder control ni rigor jurídico.
Qué está haciendo realmente Conveyd
Conveyd no es un simple software para abogados ni un marketplace que deriva expedientes. Es un modelo integrado:
- Plataforma de IA y automatización propia
- Un único equipo jurídico regulado y seleccionado
- Un flujo de trabajo diseñado para reducir al mínimo el tiempo muerto administrativo
La empresa, fundada en 2025 por perfiles senior de ingeniería procedentes de fintechs como Monzo y Thoughtworks, ha levantado 2,5 millones de libras en ronda seed para escalar este modelo de conveyancing (equivalente a nuestra compraventa de inmuebles residenciales).
Tareas que automatizan (alrededor del 50 % del proceso)
Según la propia compañía, su IA y sus sistemas automáticos cubren aproximadamente la mitad de las tareas típicas de un expediente de transmisión de vivienda:
- Onboarding del cliente: recogida estructurada de datos y documentos clave.
- Verificaciones de identidad (KYC) y comprobaciones básicas.
- Generación de informes de hipoteca a partir de datos estándar.
- Solicitud de búsquedas e informes a registros y terceros.
- Elaboración de informes de búsqueda y chequeo de que los documentos esenciales están completos.
- “Chasing” automático: recordatorios y reclamación de actuaciones pendientes a terceros.
Toda esta parte, que en muchos despachos se resuelve con correos, excels y llamadas, la plataforma la ejecuta en cuestión de minutos u horas. Los abogados se concentran en lo que aporta valor:
- Asesoramiento jurídico específico y personalizado
- Resolución de incidencias complejas
- Redacción y revisión de cláusulas sensibles
- Gestión de pagos y transferencias
- Inscripción en el registro correspondiente
El mensaje de fondo es claro: no buscan sustituir al abogado, sino quitarle la losa del “pseudo‑administrativo” que se lleva horas facturables pero no genera diferenciación.
Por qué este modelo encaja tan bien en la automatización jurídica
Este tipo de servicios legales repetitivos, de alto volumen y precio relativamente fijo, son el terreno natural para la IA en el sector legal.
1. El incentivo económico está alineado
En el conveyancing británico —como en mucha contratación inmobiliaria en España— las tarifas suelen ser fijas o muy predecibles. Si tardas 3 semanas o 3 meses en tramitar un expediente, normalmente cobras lo mismo.
El resultado en un despacho tradicional es conocido:
- Margen ajustado por la carga administrativa
- Clientes frustrados por la lentitud
- Equipos quemados por tareas repetitivas
En un modelo como Conveyd:
- Cuanto más rápido y estandarizado es el flujo, mejor margen obtiene la firma.
- El cliente percibe claridad, previsibilidad y plazos razonables.
- El abogado se centra en problemas jurídicos, no en persecución de documentos.
2. La IA encaja de forma natural en el flujo de trabajo
La IA no se añade al final del proceso como un “gadget”. Se define primero el journey del cliente y, a partir de ahí, se decide qué parte puede asumir la máquina y qué parte debe quedarse sí o sí en manos humanas.
Ese enfoque es exactamente el que falta en muchos proyectos de automatización en despachos españoles: se compra una herramienta aislada, sin rediseñar el proceso de trabajo.
3. El modelo híbrido (IA + abogados) genera confianza
Conveyd insiste en dos mensajes que cualquier despacho que quiera automatizar debería copiar:
“No somos un marketplace. No te pasamos de mano en mano. Trabajamos con un único equipo legal regulado, seleccionado y con acceso exclusivo a nuestra tecnología.”
En el contexto español, donde el cliente quiere tener “su” abogado, el modelo híbrido tiene mucho más recorrido que las plataformas impersonales. La IA como motor oculto del servicio, no como sustituto visible del profesional, es una narrativa que convence.
Qué significa esto para los despachos españoles (más allá del inmobiliario)
La lección de Conveyd no va solo de compraventas de vivienda. Sirve como mapa para cualquiera que esté pensando en automatización jurídica en España.
Áreas donde este modelo es aplicable
Si te dedicas a alguna de estas materias, deberías estar diseñando ya tu propio “Conveyd” interno:
- Compraventa y arrendamientos de inmuebles
- Refinanciaciones e hipotecas
- Constitución de sociedades y cambios societarios estándar
- Contratos tipo B2B o B2C (condiciones generales, NDA, contratos de distribución)
- Gestión de carteras masivas (reclamaciones, monitorios, recobro)
En todas ellas hay un patrón común:
- Mucha información repetida.
- Plantillas que se reutilizan con variaciones limitadas.
- Requisitos formales claros (registros, organismos, bancos...).
Exactamente el tipo de terreno donde la IA generativa, los formularios inteligentes y los workflows automatizados pueden reducir tiempos de semanas a días.
Cómo aplicar el enfoque Conveyd en tu despacho
No necesitas levantar millones ni crear una startup para beneficiarte de esta lógica. Puedes empezar en pequeño, pero con mentalidad de producto:
-
Elige un servicio “estrella” y estandarízalo.
Define desde el minuto cero qué incluye, qué no incluye, plazos orientativos y precio. -
Cartografía el proceso completo.
Desde la primera llamada hasta el cierre del expediente. Identifica:- Dónde se pierden más horas
- Qué tareas son 100 % repetitivas
- Qué decisiones requieren criterio jurídico fino
-
Automatiza primero el backoffice.
Antes de hacer bots de cara al cliente, resuelve lo interno:- Formularios de intake de cliente
- Generación automática de documentos base
- Recordatorios y comunicaciones estándar
-
Introduce IA allí donde haya texto y patrones.
- Resumen automático de documentación extensa
- Señalización de riesgos frecuentes en contratos
- Propuesta de redacción inicial que el abogado revisa y adapta
-
Mide dos cosas obsesivamente:
- Tiempo medio de tramitación del expediente
- Tiempo efectivo de dedicación del abogado
Si esas dos curvas se separan (menos tiempo total, mismo o mejor tiempo de valor del abogado), vas por buen camino.
Ventajas reales: más allá del marketing de la IA
Es fácil vender “IA en el sector legal” como un eslogan. Lo que interesa son los resultados tangibles.
Para el cliente
-
Plazos más cortos y más predecibles.
Pasar de meses indeterminados a unas pocas semanas cambia la experiencia por completo. -
Transparencia del estado del expediente.
Plataformas como Conveyd ponen al comprador “en el asiento del conductor”, viendo qué falta y qué se ha completado. -
Menos sorpresas de coste.
La estandarización hace más fácil mantener tarifas cerradas o muy acotadas.
Para el despacho
-
Escalabilidad real.
Si la mitad del trabajo lo gestiona un sistema automatizado, puedes asumir más expedientes sin duplicar plantilla. -
Mejor uso del talento jurídico.
Los juniors dejan de ser “gestores de emails” y empiezan a hacer derecho de verdad. -
Datos para decidir.
Saber qué bloquea los asuntos, qué trámites se retrasan y dónde se pierden más horas permite rediseñar servicios con criterio.
He visto despachos que, solo ordenando bien el intake y automatizando plantillas, reducían un 30‑40 % el tiempo administrativo por expediente. Si añades IA en revisión de documentos y recordatorios automáticos, no es descabellado aspirar a cifras cercanas al 50 % de ahorro de tiempo interno que menciona Conveyd.
Riesgos, límites y puntos ciegos que no debes ignorar
La otra cara de la automatización jurídica es que, si se hace mal, puede multiplicar riesgos.
1. Exceso de confianza en la automatización
Si nadie revisa de verdad los documentos generados por la IA, terminarás con:
- Errores arrastrados en serie en decenas de contratos
- Cláusulas mal adaptadas a particularidades de cada caso
- Omisión de riesgos atípicos que la máquina no detecta
La regla práctica es sencilla: automatiza el borrador, no el criterio.
2. Desalineación regulatoria
En España, además de la normativa general, hay requisitos específicos de:
- Colegios de abogados
- Normativa de protección de datos
- Prevención de blanqueo de capitales
Cualquier sistema de IA en el sector legal debe diseñarse con estos marcos en mente. La velocidad no puede ir en contra de la trazabilidad y el cumplimiento.
3. Experiencia de cliente despersonalizada
El modelo Conveyd ha sido explícito: un solo equipo jurídico, bien identificado, que acompaña al cliente respaldado por tecnología.
Si el cliente siente que solo habla con “la plataforma”, el valor percibido del abogado se diluye, y el servicio se vuelve fácilmente sustituible por otro más barato.
Hacia el “despacho NewMod” en España
La historia de Conveyd encaja con una idea que recorre toda la serie “IA en el Sector Legal: Automatización Jurídica”: si diseñaras hoy tu despacho desde cero, sabiendo que existe la IA, no construirías el mismo modelo que hace 20 años.
Un despacho “NewMod” —nuevo modelo— en España probablemente haría esto:
- Definiría 3‑4 servicios clave, súper claros para el cliente.
- Diseñaría cada servicio como un producto legal con proceso, hitos y precio definidos.
- Colocaría la tecnología, incluida la IA, en el centro del flujo, no como adorno.
- Mantendría al abogado visible como responsable del resultado jurídico.
La realidad es más simple de lo que parece:
Si la tecnología choca con tu modelo de negocio, no funcionará. Si está alineada con cómo ganas dinero y cómo quieres trabajar, se convierte en tu mejor aliada.
Si estás valorando incorporar IA en tu despacho, el momento de hacer pruebas serias es ahora: el mercado inmobiliario se mueve, los clientes comparan experiencias digitales en banca, seguros y retail, y no entienden por qué sus trámites legales siguen anclados en el correo y el sello de caucho.
El reto para 2026 no será si usas o no IA, sino qué parte de tu práctica es ya automatizable y qué estás haciendo para liderar ese cambio, en lugar de sufrirlo.