Dentons se alía con OpenAI y marca el camino de la automatización jurídica. Claves, riesgos y hoja de ruta práctica para despachos españoles.
IA generativa en los grandes despachos: la jugada de Dentons
La mayor firma de abogados del mundo por número de profesionales, Dentons, ha firmado una alianza directa con OpenAI. No con un proveedor intermedio, no con una “capa” sobre el modelo, sino acceso de ingeniería directo a los large language models y despliegue de ChatGPT Enterprise para toda la firma en Reino Unido, Irlanda y Oriente Medio.
Esto importa porque marca un cambio claro en la automatización jurídica: los grandes ya no se conforman con usar herramientas estándar, quieren construir sus propias soluciones de IA sobre la tecnología base. Y eso tiene implicaciones muy concretas para cualquier despacho español que esté pensando qué hacer con la inteligencia artificial en 2025.
En esta entrega de la serie “IA en el Sector Legal: Automatización Jurídica” analizamos qué ha hecho Dentons, por qué ha elegido esta estrategia y, sobre todo, qué puedes aprender tú para tu propio despacho, aunque no tengas su tamaño ni su presupuesto.
Qué ha firmado realmente Dentons con OpenAI
La colaboración Dentons–OpenAI no es una simple licencia de uso. Es un cambio de modelo: de comprar productos cerrados a diseñar productos jurídicos propios sobre IA generativa.
Según ha explicado su responsable de ciencia de datos y AI governance, Bugra Ozer, el acuerdo incluye tres piezas clave:
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Acceso anticipado a los modelos de OpenAI
Dentons puede usar las versiones más recientes de los modelos LLM antes de su lanzamiento público. Donde un proveedor intermedio puede tardar hasta dos meses en integrar un nuevo modelo, ellos lo tienen “al día siguiente”. -
Uso generalizado de ChatGPT Enterprise
Todo el personal de Dentons UKIME tiene acceso a ChatGPT Enterprise, con:- Seguridad y confidencialidad reforzadas
- Mayor capacidad de contexto
- Controles de administración y gobierno de datos
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Soporte técnico para construir herramientas propias
El equipo de innovación de Dentons trabaja con los ingenieros de OpenAI para crear flujos de trabajo y aplicaciones internas, como custom GPTs para áreas de práctica concretas.
La frase de su CEO en la región, Paul Jarvis, es bastante clara:
“La estrategia más eficaz ahora es tener acceso de ingeniería directo a los últimos modelos y un despliegue seguro de ChatGPT Enterprise en toda la firma para producir trabajo jurídico de alta precisión y alto impacto”.
La lección para el mercado español es evidente: el valor ya no está sólo en la herramienta, sino en cómo la integras en tu práctica y en tus procesos internos.
Por qué Dentons ha evitado depender sólo de plataformas de terceros
Dentons podría haber optado por soluciones verticales como Harvey, Legora u otras plataformas de IA legal. De hecho, muchas firmas lo están haciendo. Sin embargo, su apuesta principal va en otra dirección: construir sobre el modelo base en lugar de depender exclusivamente de un producto empaquetado.
Ventajas que han identificado (y que tú también puedes aprovechar)
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Velocidad de innovación
- Con acceso directo a OpenAI, cuando aparece un nuevo modelo más potente, pueden probarlo casi de inmediato.
- En lugar de esperar a que el proveedor de software actualice su producto, su equipo interno puede experimentar y desplegar prototipos en semanas.
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Control sobre el diseño del producto jurídico
- No dependen de un roadmap de un tercero que prioriza a cientos de clientes a la vez.
- Pueden crear flujos de trabajo adaptados a sus propias metodologías, plantillas y estándares de calidad.
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Mejor aprovechamiento del conocimiento interno
- Sus datos, sus modelos de playbooks, sus cláusulas tipo o sus formularios no se “diluyen” en una plataforma genérica.
- Cada mejora de IA se construye sobre su propia base de conocimiento.
Ozer lo resume con un punto muy práctico: los profesionales ya conocían ChatGPT en su vida personal. Cuando el despacho lo ofrece en versión Enterprise, el uso se dispara. Es mucho más fácil adoptar una tecnología que la gente ya entiende.
¿Significa esto que las plataformas legales de IA no tienen sentido?
No. Para muchos despachos españoles, especialmente medianos y pequeños, una solución vertical puede ser la manera más rápida y sencilla de empezar con la automatización jurídica. Pero la tendencia que marca Dentons es clara:
A medida que aumenta la madurez digital y el volumen de casos, tiene más sentido invertir en capacidades internas de IA que depender al 100% de terceros.
Cómo está usando Dentons la IA en la práctica: casos reales
La parte interesante de esta alianza no es el anuncio, sino los casos de uso que ya están en marcha. Dentons empezó en marzo con una prueba piloto en 25 casos de uso, jurídicos y no jurídicos, y ha ido consolidando aquellos que aportan más valor.
1. Escáner normativo (horizon scanner)
Dentons ha desarrollado una herramienta de vigilancia regulatoria que combina varias fuentes de información para mantener a los clientes al día de cambios normativos.
¿Qué hace en la práctica?
- Monitoriza boletines oficiales, notas de reguladores, informes de organismos sectoriales, etc.
- Clasifica la información por jurisdicción, sector y tipo de impacto.
- Genera resúmenes ejecutivos adaptados a cada cliente.
Aplicado a España, podrías imaginar algo parecido para:
- BOE, DOUE, BOJA, DOGC, BORM, etc.
- Comunicaciones de CNMV, Banco de España, AEPD, CNMC.
- Alertas específicas para sectores regulados (financiero, energía, seguros, salud…).
2. Integración con modelos de legal operations
Dentons ha integrado la IA con su modelo Helix, orientado a departamentos jurídicos internos, para gestionar mejor el volumen creciente de litigios laborales potenciados por IA.
Traducción práctica:
- Clasificación y priorización automatizada de reclamaciones.
- Borradores iniciales de escritos, contestaciones y resúmenes de expedientes.
- Identificación de patrones en reclamaciones que permiten anticipar riesgos.
En un despacho español, algo similar podría aplicarse a:
- Reclamaciones masivas de consumidores.
- Procedimientos monitorios.
- Revisión preliminar de demandas de laborales o contencioso-administrativo.
3. Custom GPTs por área de práctica
El equipo de innovación organiza talleres con las áreas de práctica para detectar problemas concretos y construir GPTs personalizados:
- Chatbots internos preconfigurados con instrucciones específicas del área (por ejemplo, derecho mercantil, inmobiliario, fiscal).
- Acceso a bases de conocimiento internas (manuales, plantillas, informes) con instrucciones claras sobre cómo deben usarse.
- Flujos que guían al abogado paso a paso: comprobaciones mínimas, criterios de redacción, avisos de riesgo.
Esta aproximación es muy replicable en España. Incluso un despacho mediano puede:
- Empezar con un custom GPT centrado en revisión de contratos tipo.
- Otro dedicado a resumen de procedimientos judiciales y cronologías.
- Y uno más para informes internos y propuestas de servicios.
Gobierno del dato, confidencialidad y residencia: el punto crítico
Cualquier conversación con abogados sobre IA generativa llega al mismo punto: ¿qué pasa con los datos de mis clientes?
Dentons ha sido muy claro en este aspecto:
- OpenAI no tiene acceso a los datos de los clientes.
- Siempre hay un “abogado en el circuito”, es decir, la IA no sustituye la revisión humana.
- Están trabajando en un esquema de residencia de datos en Reino Unido para cumplir con requisitos de soberanía de algunos clientes.
Para un despacho español, esto se traduce en tres decisiones muy operativas:
1. Política interna de uso de IA
Antes de hablar de herramientas, necesitas una política que responda a:
- Qué tipos de documentos pueden pasar por sistemas de IA y con qué nivel de anonimización.
- Qué uso se permite para trabajo con clientes frente a tareas internas (formación, resúmenes, borradores de artículos, etc.).
- Cómo se debe documentar en el expediente que se ha utilizado IA.
2. Elección de entorno seguro (Enterprise vs. uso abierto)
Si el despacho va en serio, usar versiones abiertas de IA para asuntos de clientes es un riesgo innecesario. Da igual que sea una herramienta generalista o una específica del sector legal: necesitas claridad contractual sobre:
- Tratamiento de datos.
- Ubicación de los servidores.
- Registro de actividad y trazabilidad.
3. Residencia y soberanía del dato
Cada vez más clientes —especialmente en sectores regulados— exigirán que sus datos no salgan de determinadas jurisdicciones. Igual que Dentons busca residencia en Reino Unido, muchos despachos españoles acabarán pidiendo residencia en la UE o, directamente, en España.
Este tema no es una obsesión de compliance; es una ventaja competitiva. Quien pueda decir: “nuestra automatización jurídica se ejecuta íntegramente en entornos que respetan su soberanía de datos”, parte con ventaja.
Qué puede hacer hoy un despacho español que quiere seguir este camino
No necesitas ser Dentons para aplicar las lecciones de esta alianza. Lo que sí necesitas es una hoja de ruta clara de IA en tu despacho.
Aquí tienes un esquema realista en cinco pasos:
1. Identifica 3–5 casos de uso muy concretos
Olvida los proyectos gigantes. Empieza por procesos donde la automatización jurídica con IA tenga impacto rápido:
- Revisión inicial de contratos estándar (NDA, arrendamientos, contratos de servicios).
- Resúmenes de expedientes judiciales largos.
- Borradores de emails a clientes a partir de notas internas.
- Preparación de listas de verificación para due diligence.
2. Define un pequeño equipo de referencia
Aunque seáis 10 personas en el despacho, crea un equipo IA de 2–3 profesionales con estas funciones:
- Probar herramientas y documentar qué funciona.
- Marcar criterios mínimos de calidad y seguridad.
- Hacer de enlace entre lo técnico y lo jurídico.
3. Elige tu “capa base” de IA
Tienes tres caminos principales, que no son excluyentes:
- IA generalista en modo Enterprise (como hace Dentons con ChatGPT Enterprise).
- Plataformas legales especializadas (contratos, litigios, legal ops).
- Desarrollo a medida con apoyo de un proveedor tecnológico.
Lo razonable para la mayoría de despachos españoles es combinar:
- Una base segura de IA generalista para uso transversal.
- Y soluciones especializadas para áreas críticas (por ejemplo, revisión masiva de contratos o análisis jurisprudencial).
4. Construye playbooks internos “IA-friendly”
La IA funciona mejor cuando tiene instrucciones claras y consistentes. Eso exige poner orden en el propio conocimiento del despacho:
- Criterios unificados de redacción de cláusulas.
- Plantillas anotadas que expliquen el “por qué” de cada decisión.
- Modelos de informe y de notas internas.
Cuanto más estructurado esté tu conocimiento, más fácil será crear tus propios custom GPTs o asistentes internos útiles.
5. Forma a tus abogados con ejemplos reales del despacho
La diferencia entre “jugar” con IA y usar IA como herramienta de trabajo serio está en la formación.
- No basta con un webinar genérico sobre ChatGPT.
- Necesitas sesiones por área de práctica, usando casos reales (anonimizados) del propio despacho.
- Y, algo clave: enseñar qué no debe hacerse con IA para proteger al cliente y la reputación del despacho.
Hacia dónde va la automatización jurídica en 2026
Lo que marca la alianza Dentons–OpenAI no es sólo un titular tecnológico. Es una señal clara de hacia dónde va el mercado:
- Los grandes despachos apuestan por capacidades internas de IA, no sólo por comprar productos cerrados.
- La automatización jurídica dejará de ser un “extra” para convertirse en parte del modelo de negocio: quien no automatice, simplemente será más caro y más lento.
- La batalla competitiva se jugará en cómo cada firma combina su conocimiento jurídico con la IA, no en qué modelo concreto utiliza.
Si trabajas en un despacho español, el momento de decidir tu estrategia de IA es ahora, no cuando tus clientes la exijan por precio y plazos. Observa lo que hacen jugadores como Dentons, adáptalo a tu escala y empieza por proyectos pequeños pero bien definidos.
La pregunta ya no es si la IA va a transformar el sector legal, sino qué papel quieres que juegue tu despacho en esa transformación.