Conveyd demuestra que la automatización jurídica con IA ya es negocio real. Así puedes aplicar sus lecciones en un despacho español de forma práctica.
La compraventa de vivienda ya no admite excusas
En el Reino Unido, una compraventa de vivienda que antes tardaba meses ya se está cerrando en unas 6 semanas de media gracias a una plataforma de conveyancing apoyada en IA llamada Conveyd. Las refinanciaciones estándar, en menos de un día. No es teoría, es negocio real con 2,5 millones de libras de inversión semilla detrás.
Esto importa mucho a cualquier despacho español que haga inmobiliario, bancario o consumo. Si allí un proceso tan regulado y sensible como la transmisión de viviendas se está automatizando a este nivel, el mensaje para el sector legal en España es claro: la automatización jurídica ya no es opcional, es modelo de negocio.
En esta entrega de la serie “IA en el Sector Legal: Automatización Jurídica” voy a usar el caso Conveyd como excusa para algo más útil: ver qué están haciendo bien, por qué encaja tan bien con la práctica legal y cómo un despacho español puede aplicar estas mismas ideas a compraventas, hipotecas, compliance o cualquier flujo legal repetitivo.
Qué es Conveyd y por qué interesa a los despachos
Conveyd es una NewMod legal business británica enfocada en el conveyancing residencial (compraventas de vivienda). Su propuesta es muy sencilla de resumir y muy difícil de copiar si vas tarde:
- IA y automatización para ~50 % del proceso
- Un único equipo jurídico regulado que asume la parte estrictamente legal
- Experiencia 100 % digital y centrada en el comprador
No actúan como marketplace que reparte expedientes entre varias firmas. Trabajan con un solo equipo legal, handpicked, que usa la tecnología de Conveyd como “motor” del servicio. Ellos aportan la startup experience, smart automation and speed; el equipo jurídico, el criterio legal.
Esto encaja al milímetro con el tipo de trabajo que en España solemos cobrar a precio cerrado: compraventas, subrogaciones, remortgajes, muchos asuntos de consumo masivo, incluso ciertos paquetes de corporate estandarizado. Cuando el precio está topado, solo hay una manera de escalar beneficios: bajar coste interno por expediente sin bajar calidad. Justo lo que hace la automatización jurídica.
Cómo usa IA Conveyd (y qué podrías copiar mañana)
La compañía explica que alrededor del 50 % del proceso de conveyancing lo realiza su plataforma con IA y sistemas automáticos. No es ciencia ficción, son tareas que cualquier despacho hace hoy a mano:
1. Onboarding del cliente y recogida de datos
Conveyd arranca con el cliente:
- El comprador sube los datos clave de la operación y la documentación inicial.
- La plataforma guía al usuario indicándole qué información falta o qué documentos debe adjuntar.
En un despacho español, esto podría equivaler a:
- Formularios inteligentes para alta de asunto.
- Árboles de decisión que cambian las preguntas según las respuestas.
- Validaciones automáticas (campos obligatorios, formatos, incoherencias básicas).
Solo este punto ya reduce decenas de correos y llamadas de “me falta tal”, “no veo cuál es la referencia catastral”, etc.
2. Automatización de tareas administrativas pesadas
Según Conveyd, la IA ejecuta en minutos tareas que a un despacho tradicional le llevan semanas:
- Verificaciones de identidad (KYC/AML)
- Solicitud de búsquedas y certificados
- Elaboración de informes de hipoteca
- Generación de informes de búsquedas
- Comprobación de que están todos los documentos esenciales
- Recordatorios y reclamaciones automáticas a terceros
Traducido a nuestro entorno, hablamos de:
- Plantillas inteligentes para notas, oficios e informes.
- Flujos automáticos que, al abrir un tipo de asunto, disparan tareas estándar (pedir nota simple, certificado de cargas, etc.).
- Bots que envían recordatorios y recaban estados a notarías, bancos, agencias, clientes.
La clave: todo esto es automatizable con IA y RPA relativamente sencilla. No necesitas un laboratorio de I+D; necesitas decisión y un buen mapa de procesos.
3. El papel del abogado: menos trámites, más criterio
Conveyd deja claro algo que me parece honesto e inteligente: no buscan automatizar el 100 %. El abogado sigue siendo esencial en:
- Cuestiones que requieren razonamiento jurídico complejo.
- Asesoramiento concreto al cliente (riesgos, alternativas, negociación).
- Registro de títulos y coordinación final con los organismos públicos.
- Movimientos de fondos, cierres y revisiones críticas.
La IA limpia el barro administrativo; la persona abogada se dedica a lo que realmente genera valor. Esa es la automatización jurídica sensata: quitar trabajo de “administrativo glorificado” y reforzar el trabajo de análisis, estrategia y relación con el cliente.
El modelo NewMod: tecnología al centro, no en los márgenes
Conveyd es otro ejemplo de lo que se está llamando modelo NewMod: preguntarse “si ya existe la IA, ¿cómo montaría hoy un despacho o ALSP desde cero?”. La respuesta que están dando estos proyectos tiene varios puntos en común.
1. Negocio alineado con tecnología, no enfrentado
En muchos despachos tradicionales, el modelo económico y la tecnología chocan:
- Facturación por horas vs. automatización que reduce horas.
- Procesos diseñados “por cómo se ha hecho siempre” vs. flujo digital.
El enfoque NewMod hace lo contrario:
- Se parte del problema del cliente (tardar meses en comprar una casa).
- Se define un servicio cerrado, claro y medible.
- Se construye el flujo de trabajo alrededor de la automatización, no después.
Por eso estos negocios pueden decir: “remortgaging en menos de un día” sin perder margen.
2. Experiencia unificada, no troceada
Conveyd insiste en un mensaje que rompe con muchos “marketplaces legales”:
“No somos un marketplace. No te derivamos. Trabajamos con un solo equipo legal regulado, seleccionado y con acceso exclusivo a Conveyd.”
El cliente no siente que le cambien de ventanilla. Para él, hay una sola marca, una sola plataforma, un solo canal. La IA y el equipo jurídico están integrados en una única oferta sintetizada.
Este punto es vital para ganar confianza en servicios jurídicos automatizados: las personas usuarias no quieren “apps”, quieren responsables claros.
3. Datos + IA = ventaja competitiva creciente
En un modelo así, cada expediente genera datos estructurados:
- Tiempos por fase.
- Tipos de incidencias.
- Documentos que faltan con más frecuencia.
- Patrones de riesgo.
Cuanto más usas la plataforma, mejor entrenas tus modelos y más fácil es optimizar procesos y anticipar problemas. El despacho que no digitaliza ni automatiza está renunciando, de facto, a esta fuente de ventaja.
¿Qué puede aprender un despacho español de Conveyd?
La pregunta útil no es “¿podemos copiar Conveyd tal cual en España?”, sino qué principios podemos adaptar a nuestro marco regulatorio y a la práctica diaria.
1. Identificar procesos candidatos a automatización jurídica
En la mayoría de despachos españoles hay varias áreas con un patrón muy similar al conveyancing británico:
- Compraventas y arrendamientos de inmuebles.
- Ejecución hipotecaria y refinanciaciones.
- Reclamaciones masivas (cláusulas suelo, gastos hipotecarios, revolving, etc.).
- Corporate estandarizado (constituciones, ampliaciones sencillas, cambios de administrador).
Preguntas clave para detectar buenas candidatas a automatización:
- ¿El servicio se parece mucho de un expediente a otro?
- ¿Hay gran volumen anual?
- ¿El precio suele ser fijo o muy acotado?
- ¿Más del 40–50 % del trabajo es puro trámite y documentación?
Si respondes “sí” a la mayoría, tienes un candidato claro a plataforma con IA.
2. Diseñar el flujo antes que la tecnología
He visto muchos proyectos fallar por empezar “comprando software” sin tener claro el proceso. El enfoque debería ser:
- Mapear el flujo actual, con todas sus tareas.
- Señalar qué requiere criterio jurídico y qué es 90 % administrativo.
- Priorizar 3–5 puntos de dolor donde la IA/automatización puede ahorrar más tiempo.
- Empezar por ahí con herramientas concretas (plantillas dinámicas, extracción de datos, workflows automatizados).
La automatización jurídica no tiene por qué ser un mega–proyecto. Mejor ir por módulos con impacto medible que por promesas vagas.
3. Cambiar el relato a clientes y equipo
Si algo hace bien Conveyd es el relato:
- Para el cliente: “menos esperas, menos sustos, más control”.
- Para el abogado: “menos papel, más criterio jurídico y valor añadido”.
En España, muchos proyectos de IA en despachos fracasan por miedo interno (“la máquina viene a sustituirme”) y por desconfianza externa (“lo mío es delicado, quiero que lo vea una persona”).
La forma honesta de abordarlo es justamente la que demuestra Conveyd:
- La IA no firma ni asesora, limpia el camino.
- La persona abogada asume responsabilidad y criterio.
- El cliente recibe un servicio más rápido, trazable y comprensible.
IA en el sector legal: de los casos aislados al cambio de modelo
Lo de Conveyd no es solo una anécdota británica. Forma parte de una ola clara: uso de IA en tareas legales repetitivas (revisión de contratos, due diligence, verificación de identidad, informes estándar…) unido a equipos jurídicos especializados.
En esta serie sobre IA en el Sector Legal: Automatización Jurídica estamos viendo siempre la misma idea de fondo:
Si la tecnología existe, la pregunta ya no es “si usarla”, sino “cómo diseñar el despacho alrededor de ella para que tenga sentido económico y ético”.
Conveyd responde a esa pregunta en el terreno inmobiliario. Otros lo están haciendo en litigación masiva, en compliance o en corporate.
Para un despacho español que quiera seguir siendo relevante de aquí a 3–5 años, las decisiones importantes no son técnicas, son estratégicas:
- ¿Qué servicios voy a estandarizar y automatizar?
- ¿Qué papel quiero que tengan mis personas abogadas dentro de ese modelo?
- ¿Qué experiencia quiero que tenga el cliente desde el minuto cero?
La realidad es más simple de lo que parece: quien se tome en serio hoy la automatización jurídica y la IA aplicada a procesos legales repetitivos estará mejor posicionado cuando el mercado deje de ver estos casos como “novedades” y los empiece a ver como la forma normal de trabajar.
Si quieres empezar, el primer paso no es comprar una herramienta; es sentarte con tu equipo y responder a una pregunta incómoda: ¿en qué parte de nuestro trabajo estamos haciendo de “Conveyd pre-IA”, tardando semanas en algo que podría resolverse en días?