IA y automatización serán prioridad en Chile 2026. Te cuento cómo capturar valor real en minería y energía con datos, casos de uso y un plan práctico.

IA y automatización 2026: foco en minería y energía
La frase “2026 será el año de la productividad real” suena a slogan… hasta que uno mira dónde están poniendo el dinero las empresas chilenas. Según un análisis de SAP Insights publicado el 26/12/2025, las prioridades que dominan la agenda para 2026 son claras: inteligencia artificial, eficiencia operativa y crecimiento, con un eje transversal que se repite en organizaciones grandes y medianas: IA generativa y agentes inteligentes.
En la serie “Cómo la IA Está Transformando el Sector Minero y Energético en Chile”, esto no es un dato decorativo. Es una señal fuerte: minería y energía van a ser de los sectores donde más rápido se “cobra” el valor de la IA, porque combinan operación 24/7, costos altos por minuto detenido, activos críticos y un ecosistema de datos que —bien trabajado— permite optimizar desde mantenimiento hasta compras.
Lo que sigue es una lectura práctica del mensaje del RSS, aterrizada a casos de uso, decisiones de arquitectura de datos y un plan de implementación que sí calza con la realidad chilena: presupuestos cuidados, presión por productividad y foco creciente en sostenibilidad.
Por qué la IA se volvió prioridad empresarial en Chile para 2026
La IA es prioridad porque el foco cambió: menos pilotos, más retorno medible. Durante 2023–2025 muchas compañías probaron herramientas aisladas (chatbots, analítica puntual, automatización simple). En 2026 el criterio es otro: que la IA baje costos, suba productividad y mejore decisiones con impacto en el estado de resultados.
El análisis de SAP Insights plantea una diferencia interesante:
- Grandes empresas: aumentan inversión en automatización, integración de datos y IA empresarial para operar con más agilidad y decisiones predictivas.
- Mid-market (empresas medianas): buscan escalar ventas, mejorar productividad y modernizar procesos con plataformas digitales más rápidas de adoptar.
En minería y energía, ambos perfiles conviven: holdings grandes y también contratistas, proveedores de mantención, logística, ingeniería y servicios. La oportunidad —y también el riesgo— está en que si la cadena no se digitaliza de forma coordinada, el valor se queda a medias.
El punto que muchos subestiman: “IA” no es un proyecto, es una capacidad
La IA no es un módulo que se compra; es una capacidad operativa que se construye. Y esa capacidad depende de tres cosas:
- Datos confiables y en tiempo real (sin esto, la IA solo amplifica errores).
- Procesos estandarizados (si cada faena trabaja distinto, la automatización se rompe).
- Gobierno y seguridad (porque el dato operacional y financiero es crítico).
Cuando el RSS insiste en datos “confiables y accesibles en tiempo real”, está apuntando al cuello de botella típico: la mayoría quiere IA, pero sigue tomando decisiones con reportes atrasados y planillas paralelas.
IA generativa y agentes inteligentes: dónde generan retorno primero
La IA generativa y los agentes inteligentes están ganando terreno porque entregan “retornos rápidos” en funciones transversales. El RSS menciona finanzas, compras, RR.HH. y cadena de suministro. En minería y energía, estas áreas no son back office: son el lugar donde se define disponibilidad de repuestos, continuidad operacional, contratación de servicios críticos y control de costos.
Finanzas: cerrar el mes más rápido y con menos “caza de datos”
Respuesta directa: la IA ayuda a reducir el trabajo manual de conciliaciones, clasificación y explicación de desviaciones.
Aplicaciones típicas:
- Agentes que preparan borradores de análisis de variaciones (OPEX/CAPEX) por centro de costo.
- Detección de anomalías en facturación de servicios recurrentes.
- Automatización de aprobaciones con reglas y evidencia trazable.
Si el cierre financiero requiere “perseguir” información en correos, la IA no lo arregla. Pero si el dato está integrado, la IA sí puede acelerar análisis y disminuir retrabajo.
Compras y abastecimiento: menos quiebres, menos sobrestock
Respuesta directa: en supply chain la IA paga rápido porque reduce dos costos que duelen: detenciones por falta de repuestos y capital inmovilizado en inventario.
En minería, un repuesto crítico que falta no es una molestia: es un turno perdido. En energía, la indisponibilidad puede disparar penalidades o costos de despacho.
Casos de uso concretos:
- Predicción de consumo de repuestos por condición del activo (cuando hay datos de mantenimiento).
- “Asistentes” para crear requisiciones bien especificadas (menos errores de codificación y menos órdenes devueltas).
- Detección de proveedores con riesgo (entregas tardías, incumplimientos de calidad, variación de precios).
RR.HH.: productividad y seguridad operacional
Respuesta directa: en sectores intensivos en terreno, RR.HH. se vuelve operacional: turnos, certificaciones, cumplimiento y seguridad.
Aplicaciones con retorno:
- Agentes que verifican automáticamente vigencia de cursos, licencias y certificaciones.
- Asistentes para onboarding de contratistas (documentación, inducciones, checklists).
- Análisis de fatiga y rotación (si hay datos y se usa con gobernanza ética).
Aquí vale una postura clara: usar IA sin criterios de privacidad y propósito es mala idea. En minería y energía, el manejo de datos de personas requiere reglas estrictas y auditoría.
Eficiencia operativa en minería y energía: los casos de uso que sí mueven la aguja
La eficiencia operativa con IA se logra cuando se conectan sensores, mantenimiento, planificación y costos. No basta con “poner un modelo”. Hay que cerrar el ciclo: dato → decisión → acción → medición.
Mantenimiento predictivo (de verdad) y confiabilidad
Respuesta directa: el mantenimiento predictivo funciona cuando combina telemetría + historial de fallas + disciplina de ejecución.
Lo he visto repetirse: el modelo predice, pero nadie confía porque los datos de órdenes de trabajo están incompletos o se “cierran” sin detalle. Resultado: el proyecto queda como demo.
Qué hacer distinto:
- Estandarizar causas de falla y catálogos de activos.
- Asegurar trazabilidad entre condición detectada y acción realizada.
- Medir indicadores antes/después (disponibilidad, MTBF, MTTR).
Optimización energética y reducción de costos
Respuesta directa: en minería, la energía es uno de los mayores componentes del costo; en energía, la optimización define márgenes y estabilidad.
Aplicaciones:
- Modelos para optimizar consumo por turno, tipo de mineral, setpoints de proceso.
- Detección de pérdidas y consumo anómalo en sistemas eléctricos.
- Programación óptima de activos (cuando hay múltiples fuentes/contratos).
La conexión con la agenda 2026 es evidente: eficiencia operativa no es recorte ciego, es control fino con datos y automatización.
Seguridad y cumplimiento: IA para prevenir incidentes
Respuesta directa: la IA reduce riesgo cuando convierte señales débiles en alertas accionables.
Ejemplos:
- Visión por computador para zonas restringidas, EPP, proximidad a equipos.
- Analítica de reportabilidad: identificar patrones previos a incidentes.
- Agentes que ayudan a documentar investigación de incidentes con evidencia y consistencia.
Aquí, el estándar debe ser alto: si el sistema genera demasiados falsos positivos, la gente lo ignora. La IA tiene que adaptarse a la operación, no al revés.
Datos en tiempo real: el requisito que define si 2026 será productivo o frustrante
La condición para capturar valor de la IA es operar con datos confiables, integrados y oportunos. El RSS lo dice sin rodeos, y conviene traducirlo a decisiones prácticas.
Qué significa “datos confiables” en términos operativos
Respuesta directa: dato confiable es dato gobernado: con dueño, definición, calidad y trazabilidad.
Checklist mínimo para minería y energía:
- Definiciones únicas de KPIs (por ejemplo, “disponibilidad”, “parada”, “producción”).
- Integración entre ERP, mantenimiento (EAM/CMMS), SCADA/PI/historians y logística.
- Control de calidad del dato: completitud, consistencia, duplicados.
Arquitectura: menos “parches”, más plataforma
Respuesta directa: una plataforma integrada reduce el costo de escalar IA.
El artículo menciona soluciones empresariales (ERP en la nube, iniciativas de transformación, IA de negocio y nube de datos). Más allá de marcas, el mensaje útil es:
- Si cada área compra su herramienta y crea su “mini lago de datos”, el costo de integración explota.
- Si se construye una base común (datos + procesos), los casos de uso se multiplican y son más baratos.
Mi postura: si tu roadmap 2026 tiene más de tres iniciativas de IA, necesitas una estrategia de datos formal. Si no, vas a vivir apagando incendios de integración.
Plan práctico para implementar IA en 2026 (sin volverse loco)
La forma más efectiva de implementar IA en minería y energía es priorizar por retorno y por capacidad de ejecución. No por moda.
1) Prioriza 3 casos de uso con dueño y métrica
Respuesta directa: si no hay dueño y KPI, no hay proyecto.
Elige casos con estas características:
- Impacto económico claro (costo, disponibilidad, inventario, energía).
- Datos razonablemente disponibles.
- Proceso donde se pueda actuar (no solo observar).
Ejemplos de KPIs:
- Reducción de quiebres de stock de repuestos críticos.
- Disminución de horas de detención no planificada.
- Ahorro energético por tonelada procesada.
2) Asegura “fundaciones”: datos, seguridad y cambio
Respuesta directa: la mitad del trabajo es organizacional.
- Gobierno de datos: roles, definiciones, calidad.
- Ciberseguridad: segmentación OT/IT, control de accesos, auditoría.
- Gestión del cambio: entrenamiento y rediseño de rutinas (si no, nadie usa la solución).
3) Escala con un modelo operativo de IA
Respuesta directa: escalar IA requiere un equipo y un método repetible.
Un modelo típico (ligero pero realista):
- Product Owner del área (operación, mantenimiento, supply).
- Data/AI Lead.
- Especialista de datos (integración y calidad).
- Seguridad y cumplimiento.
- Mesa de soporte y monitoreo del desempeño del modelo.
La regla de oro: si el modelo no se monitorea, se degrada (cambian equipos, mineral, proveedores, condiciones ambientales, hábitos de registro).
Cierre: 2026 no se trata de “tener IA”, se trata de operar mejor
La lectura más útil del análisis de prioridades 2026 es simple: Chile entró en una etapa donde IA y automatización se evalúan por productividad real. Para minería y energía, esto significa menos detenciones, compras más inteligentes, mejor uso de energía y decisiones con datos al día.
Si estás armando el plan 2026, yo partiría por una pregunta incómoda pero determinante: ¿qué decisión crítica de tu operación hoy se toma tarde o con poca certeza, y cuánto cuesta eso cada semana? Ahí suele estar el caso de uso que justifica todo lo demás.
Si quieres seguir esta línea, en los próximos artículos de la serie vamos a aterrizar cómo estructurar un portafolio de IA por faena/planta, cómo medir ROI sin maquillaje y qué prácticas de datos aceleran la adopción sin comprometer seguridad.