IA en minería chilena: del permiso a la productividad

Cómo la IA Está Transformando el Sector Minero y Energético en ChileBy 3L3C

Cómo la IA en minería chilena acelera el paso del permiso a la operación: seguridad, mantenimiento predictivo, energía/agua y cumplimiento con evidencia.

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IA en minería chilena: del permiso a la productividad

Un proyecto minero aprobado no es solo una buena noticia para una empresa. Es una señal de que la máquina —regulatoria, técnica y social— logró alinearse. Y en Chile, donde la minería convive con estándares ambientales exigentes, comunidades activas y un sistema de permisos que suele ser complejo, cada aprobación marca un punto de inflexión: se pasa del “papel” a la “operación”.

El caso del proyecto Cordillera (aprobado por la autoridad minera nacional, según el reporte original) aterriza justo en el momento en que el sector está tomando decisiones más pragmáticas sobre tecnología. En 2026, la conversación dejó de ser “si usamos IA” para convertirse en “en qué parte del ciclo minero la IA nos devuelve más valor y reduce más riesgo”. Y eso incluye el tramo menos glamoroso: permisos, cumplimiento y trazabilidad.

Esta entrada se integra a nuestra serie “Cómo la IA Está Transformando el Sector Minero y Energético en Chile”. Me interesa mirar una aprobación como ésta desde un ángulo operativo: qué cambia realmente después del visto bueno, y cómo la inteligencia artificial en minería puede acelerar el paso desde la factibilidad a resultados medibles (seguridad, costos, energía, agua y cumplimiento).

Qué significa una aprobación minera hoy (y por qué la IA importa)

Una aprobación no “termina” el trabajo regulatorio; lo reordena. Desde el día siguiente, empieza una fase donde cualquier desvío —en seguridad, en planes de tronadura, en estabilidad de taludes, en reportabilidad— se paga caro en tiempo y reputación. La IA importa porque baja la fricción entre operar y demostrar que se opera bien.

En la práctica, los proyectos que avanzan más rápido no son los que prometen más, sino los que:

  • Monitorean mejor (y más temprano) variables críticas.
  • Documentan automáticamente decisiones y cambios.
  • Detectan desviaciones antes de que se conviertan en incidentes.
  • Responden con planes de acción consistentes y auditables.

Del “cumplir” al “cumplir con evidencia”

Cumplimiento es una palabra amplia: permisos sectoriales, normas de seguridad, compromisos ambientales, contratos con proveedores, reporting corporativo, etc. Lo que ha cambiado es la expectativa: no basta con decir que se cumplió; hay que probarlo con datos.

Ahí la IA funciona como pegamento: conecta sensores, sistemas de mantenimiento, reportes de terreno y documentos. Cuando está bien implementada, la pregunta “¿quién hizo qué, cuándo y con qué criterio?” deja de depender de correos y planillas.

Una mina moderna no compite solo por toneladas; compite por su capacidad de operar con trazabilidad.

De la aprobación a la operación: 4 usos de IA que pagan rápido

La forma más realista de adoptar IA es priorizar casos donde el retorno sea concreto y el riesgo de implementación, acotado. En proyectos recién aprobados (o por entrar a construcción), he visto que cuatro frentes tienden a capturar valor temprano.

1) IA para mantenimiento predictivo: menos detenciones, más disponibilidad

Respuesta directa: el mantenimiento predictivo con IA reduce fallas imprevistas al anticipar degradación de activos (bombas, correas, chancado, equipos móviles).

En minería, una detención de horas puede costar muchísimo más que el proyecto de analítica que la habría evitado. Los modelos se entrenan con:

  • Vibración, temperatura, consumo eléctrico.
  • Historial de órdenes de trabajo.
  • Condiciones de operación (carga, turno, polvo, humedad).

El valor aparece cuando la IA no solo “predice”, sino que recomienda: qué inspeccionar, qué repuesto priorizar, qué ventana de detención planificar. En proyectos nuevos, esto se puede diseñar desde el inicio con instrumentación adecuada, evitando parches posteriores.

2) IA para seguridad operacional: detección temprana y control crítico

Respuesta directa: la IA aplicada a seguridad reduce exposición al riesgo al identificar condiciones inseguras en tiempo real.

Dos aplicaciones comunes y efectivas:

  • Visión computacional en zonas críticas: detección de personas en áreas restringidas, uso de EPP, proximidad con equipos.
  • Analítica de fatiga y patrones de conducción en flotas (cuando la política de datos y la normativa laboral se gestiona bien).

La clave cultural: no funciona si se percibe como “vigilancia”. Funciona cuando se implementa como control crítico, con reglas claras, gobernanza de datos y foco en prevención.

3) IA para gestión de agua y energía: optimización con restricciones reales

Respuesta directa: la IA optimiza consumos al ajustar operación a restricciones dinámicas (tarifas, disponibilidad hídrica, variabilidad del mineral).

En Chile, donde la energía puede ser un diferencial competitivo y el agua es un tema sensible, la IA sirve para:

  • Optimizar setpoints en molienda y flotación según mineralogía y objetivos metalúrgicos.
  • Recomendar horarios de mayor consumo con menor costo (cuando aplica).
  • Detectar pérdidas (fugas, ineficiencias) con modelos de anomalías.

En el mundo energético, esto conversa directo con gestión inteligente de demanda, contratos de suministro y metas de descarbonización. Un proyecto aprobado hoy se evalúa también por su capacidad de operar con eficiencia energética, no como “bonus”, sino como condición de permanencia.

4) IA para cumplimiento y permisos: menos fricción, más consistencia

Respuesta directa: la IA reduce el costo del cumplimiento al automatizar captura de evidencia, reportes y trazabilidad.

Aquí hay un mito: que la IA en regulación sirve solo para redactar documentos. Eso ayuda, pero el valor más sólido es operativo:

  • Clasificar y enrutar incidentes y hallazgos (con NLP) para asegurar cierre dentro de SLA.
  • Generar bitácoras automáticas desde datos de campo (formularios, fotos, lecturas).
  • Detectar inconsistencias entre lo planificado, lo ejecutado y lo reportado.

En proyectos que recién obtienen aprobación, este enfoque previene un clásico: arrancar rápido y documentar tarde. Documentar tarde casi siempre sale caro.

Cómo se “industrializa” la IA en una faena (sin quedar en pilotos)

El problema habitual no es la falta de ideas, es la falta de ingeniería para escalar. La IA en minería chilena fracasa cuando se trata como un experimento permanente. Para evitarlo, recomiendo una ruta sencilla.

Arquitectura mínima: datos confiables antes que modelos brillantes

Si los datos llegan tarde, incompletos o con nombres distintos según el turno, el modelo será bonito… y poco útil.

Una arquitectura mínima viable suele incluir:

  1. Integración OT/IT: historiadores, SCADA, telemetría, mantenimiento.
  2. Catálogo de datos y “dueños” por variable crítica.
  3. Reglas de calidad (rangos, latencia, duplicados).
  4. Tablero de operación donde el usuario vea acciones, no solo gráficos.

Gobernanza y ciberseguridad: especialmente en OT

En 2025-2026, la conversación de ciberseguridad dejó de ser solo TI. En minería, lo delicado es OT: continuidad operacional y seguridad física.

Buenas prácticas que he visto funcionar:

  • Segmentación de redes y accesos por rol.
  • Registro de decisiones automatizadas (por auditoría).
  • Modelos con validación y monitoreo de deriva (drift).

Talento y adopción: el turno manda

Si el supervisor no confía en la recomendación del sistema, el modelo es irrelevante. La adopción se gana cuando:

  • El modelo explica el “por qué” (no solo el “qué”).
  • Se entrena con datos del propio proceso, no genéricos.
  • Se mide impacto en indicadores del turno: disponibilidad, incidentes, calidad.

Preguntas típicas (y respuestas útiles) sobre IA en proyectos aprobados

¿Cuándo conviene empezar con IA: antes o después de construir?

Antes. El diseño temprano permite instrumentar bien, definir estándares de datos y evitar “retrofits” caros. El mejor momento es durante ingeniería de detalle y preparación operacional.

¿Qué caso de uso suele dar ROI más rápido?

En muchas faenas, mantenimiento predictivo y anomalías en procesos (energía/agua) muestran retorno temprano porque impactan disponibilidad y consumo. Seguridad también paga, pero su ROI se mide más en riesgo evitado y continuidad.

¿La IA ayuda realmente con permisos?

Sí, pero no como varita mágica. Ayuda cuando se usa para capturar evidencia, ordenar compromisos, controlar plazos y mantener coherencia entre operación y reportes.

Lo que viene para 2026: permisos más exigentes, operaciones más medibles

La aprobación del proyecto Cordillera sirve como recordatorio: la ventaja no está solo en obtener el visto bueno, sino en operar con disciplina desde el día 1. Y disciplina, hoy, significa datos y decisiones trazables.

Si tu organización está entrando a construcción, ampliación o puesta en marcha, yo partiría por una pregunta simple: ¿qué tres decisiones diarias de la operación se podrían automatizar o mejorar con datos en 90 días? Esa respuesta suele señalar el mejor primer proyecto de IA.

¿Estás evaluando IA para una faena en Chile (minería o energía) y necesitas un mapa claro de casos de uso, datos requeridos y plan de adopción? En nuestra serie seguiremos bajando esto a terreno: menos promesas, más implementación.